26/08/2026
¿Duermes… pero sientes que nunca descansas de verdad?
Te despiertas varias veces durante la noche.
Tienes calor, sudores nocturnos, te cuesta volver a dormir y, cuando por fin suena el despertador, parece que no has descansado.
Y vuelta a empezar.
Durante la perimenopausia y la menopausia, los cambios hormonales pueden afectar al sueño, a la regulación de la temperatura corporal y también a cómo respondemos al estrés.
Y aquí empieza un círculo que muchas mujeres conocen demasiado bien:
Duermes peor → estás más cansada → toleras peor el estrés → tienes menos energía → te cuesta más mantener tus hábitos → vuelves a dormir mal.
Cuando esto ocurre una noche no pasa nada.
El problema es cuando se repite día tras día, semana tras semana.
El cansancio se acumula.
Estás más irritable.
Te cuesta concentrarte.
Aumentan las ganas de recurrir a alimentos rápidos o dulces.
Y cuidarte se convierte en una tarea más cuando ya no puedes con otra cosa.
Por eso, durante esta etapa no podemos hablar únicamente de “comer menos” o de perder peso.
Hay que mirar a la mujer en su conjunto: alimentación, descanso, estrés, actividad física, masa muscular y momento hormonal.
💜 Porque a veces, antes de exigirle más a tu cuerpo, necesitas entender qué le está pasando.
¿Te reconoces en este círculo?
Escribe “DESCANSO” y te contamos cómo podemos ayudarte a abordar esta etapa de una forma más global.