09/08/2026
No todo lo que sientes necesita una solución.
Cuando aparece la tristeza, el miedo, la rabia o la frustración, muchas veces nuestra primera reacción es intentar que desaparezcan: nos distraemos, trabajamos más, buscamos explicaciones o nos obligamos a estar bien.
Pero sentir una emoción incómoda no significa que algo esté fallando en ti.
Antes de intentar cambiarla, puedes detenerte y preguntarte:
¿Qué estoy sintiendo ahora?
¿Dónde lo noto en mi cuerpo?
¿Qué podría estar necesitando?
Hacerle espacio a una emoción no significa resignarse ni quedarse atrapado en ella. Significa dejar de luchar durante un momento para poder escuchar qué está ocurriendo en ti.
A veces, cuando comprendemos lo que sentimos, también empieza a aparecer con más claridad lo que necesitamos hacer. Y otras veces necesitamos que alguien nos acompañe en ese proceso.
¿Qué haces tú cuando aparece una emoción incómoda: la escuchas o intentas que desaparezca?