02/06/2026
Los tránsitos de Urano no siempre se viven como “inspiración” o “libertad”.
A veces se sienten como ansiedad, ruptura, urgencia, insatisfacción, ganas de salir corriendo o una sensación muy clara de: “ya no puedo seguir viviendo así.
Esto puede sentirse con muchísima fuerza alrededor de los 42-44 años, cuando vivimos la oposición de Urano en tránsito a nuestro Urano natal: una etapa de crisis de mitad de vida donde aparece la necesidad de revisar si la vida que construimos realmente nos representa.
Pero Urano no solo se activa a esa edad.
Podemos vivir tránsitos uranianos en cualquier momento de la vida, incluso en la infancia, cuando todavía no tenemos herramientas emocionales para comprender lo que se está moviendo. Por eso, la misma energía que en un adulto puede sentirse como deseo de libertad, en un niño puede vivirse como inestabilidad, miedo o desborde interno.
Y no todos lo vivimos igual.
Depende de la casa astral por donde esté transitando Urano, el “dónde” se mueve la experiencia y de los planetas natales que esté tocando. No es lo mismo Urano moviendo la casa de los vínculos, que la vocación, el hogar, el cuerpo o la identidad. Los tránsitos activan casas y planetas, marcando escenarios específicos de cambio, liberación y despertar.
Urano no viene a destruir tu vida.
Viene a mostrarte dónde dejaste de ser libre.
Dónde te adaptaste demasiado.
Dónde tu alma ya no puede seguir negociando su verdad.
La pregunta no es:
¿Qué tengo que romper ya?
La pregunta es:
¿Qué parte de mí está pidiendo volver a vivir con más verdad?
Con amor 💗
Angélica