12/06/2020
La osteoporosis no es un problema de déficit de calcio. Si quieres tener huesos fuertes, reduce tu ingesta de hidratos de carbono refinados
La ingesta de hidratos de carbono de alto índice glucémico, como el pan, las harinas, los cereales refinados, los dulces y las pastas, aumentan de riesgo de sufrir fracturas por osteoporosis. Para nosotros, esto no es una sorpresa, pero sí celebramos que un grupo de investigadores españoles lo haya demostrado por primera vez. Dra. Eva María Díaz.
El trabajo, de este grupo de investigación, publicado en la revista americana American Journal of Clinical Nutrition, se realizó sobre un total de 870 personas de entre 55 y 80 años con alto riesgo cardiovascular, durante 9 años de seguimiento. El grupo relaciona la calidad de los hidratos de carbono de bajo índice glucémico con alto contenido en fibra, micronutrientes, antioxidantes y moléculas con capacidad anti-inflamatoria, con un menor riesgo de sufrir fracturas, independientemente de otros factores como el s**o la edad.
La osteoporosis se caracteriza porque los huesos son más frágiles y, por tanto, los pacientes que la padecen tienen un mayor riesgo de fractura. Generalmente, el esfuerzo terapéutico para su prevención y tratamiento se centra en el aporte de calcio y en algunos medicamentos, pero este abordaje del problema es absolutamente parcial y miope, y en muchos casos es causa de problemas de salud colaterales.
Continuamente vemos a pacientes con densitometrías que objetivan osteopenia u osteoporosis, que llevan una alimentación rica en calcio y que además se suplementan correctamente, y en los que, sin embargo, año tras año, revisión tras revisión, objetivamos una escasa recuperación o incluso un empeoramiento de su mineralización ósea. Obvio, el hueso es mucho más que calcio, en realidad está compuesto por muchos más minerales a los que ni siquiera se tiene en cuenta, como tampoco se considera la disfunción metabólica subyacente que tiene el enfermo resultado de consumir demasiados carbohidratos refinados y sin fibras, de llevar una alimentación con baja densidad de micronutrientes y, por si fuera poco, un estilo de vida sedentario. Éstos son, en gran medida, responsables del desarrollo de la resistencia a la insulina, una alteración común a muchas enfermedades aparentemente tan diferentes como la diabetes tipo II, la cardiopatía isquémica, la obesidad y las enfermedades neurodegenerativas, que es causa y origen de una cascada de reacciones que liberan sustancias inflamatorias y generan daño celular.
Ésta es la primera vez que se demuestra la importancia de la calidad de los hidratos de carbono sobre la salud ósea y el consecuente riesgo de fractura, y es por tanto otra razón más para considerar la alimentación como la potente herramienta terapéutica que es.
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ABSTRACTBackground. High glucose and insulin concentrations seem to have a negative impact on bone health. However, the relation between the dietary glycemic i