31/08/2026
Cada septiembre pasa lo mismo. Baja el sol, te miras al espejo y ahí están: manchas que en junio no veías tan claras.
No es casualidad. El sol las despierta durante el verano y se hacen visibles justo cuando la exposición baja. Y aquí está la buena noticia: este es, precisamente, el mejor momento para tratarlas.
La luz pulsada intensa (IPL) trabaja sobre las manchas, las rojeces y la falta de uniformidad del tono. Se hace en otoño e invierno por una razón médica: sobre una piel bronceada o muy expuesta al sol, el resultado y la seguridad cambian.
Por eso el láser tiene temporada. Y acaba de empezar.
Todo parte, como siempre, de una valoración que estudie tu piel y confirme que es tu caso.