03/07/2026
En una situación de emergencia es habitual escuchar frases como “se ha mareado”, “le ha dado un síncope” o “ha perdido el conocimiento” como si significaran lo mismo. Sin embargo, son situaciones diferentes y saber distinguirlas puede ser clave para actuar de forma adecuada.
🔹 El mareo es una sensación de inestabilidad, debilidad o vértigo, pero la persona permanece consciente y puede responder. Sus causas son muy diversas y van desde la deshidratación o una bajada de tensión hasta problemas del oído interno, entre otras.
🔹 El síncope es una pérdida transitoria de la consciencia provocada, generalmente, por una disminución momentánea del flujo sanguíneo al cerebro. La recuperación suele ser rápida y completa, aunque siempre es importante valorar el contexto y las posibles causas que lo han desencadenado.
🔹 La pérdida de conocimiento implica que la persona no responde a estímulos y debe considerarse una situación potencialmente grave. Lo primero es comprobar si responde y si respira con normalidad. Si no respira o la respiración no es normal, es fundamental activar de inmediato el sistema de emergencias e iniciar las maniobras indicadas para esa situación.
Como norma general, se debe solicitar asistencia sanitaria urgente si la persona no recupera la consciencia, presenta una respiración anormal, dolor en el pecho, convulsiones, ha sufrido un traumatismo importante o el episodio se acompaña de otros signos de alarma.
En formación sanitaria insistimos en una idea fundamental: no se trata de hacer un diagnóstico, sino de reconocer los signos de alerta y saber actuar de forma segura hasta la llegada de los servicios de emergencia.
Porque, en muchas ocasiones, la diferencia entre quedarse paralizado y prestar una ayuda eficaz está en haber recibido la formación adecuada.