29/02/2016
Autoestima y autoaceptación son conceptos muy importantes de nuestra vida, pero no siempre sabemos qué significan exactamente.
Aceptarse no es lo mismo que pensar que no hay nada más que hacer porque uno es como es: eso es resignarse.
Aceptarse tampoco es decir "así soy y así me tienen que aceptar, el que no lo haga allá él", eso es soberbia, no aceptación.
Aceptarse no es decir: "no pude hacer nada, porque esta es mi naturaleza", eso es ser irresponsable, no es aceptación.
Aceptarse no es pensar: "soy un desgraciado, no he nacido con éxito en la vida", eso es adoptar una posición de víctima, no es aceptarse.
Lo primero y fundamental es no ser enemigo de uno mismo, aceptarse es reconocerse sin emitir juicios de valor. Es ACEPTAR la REALIDAD sin posicionarse, cuestionarse, preguntarse sobre el pasado, sentirnos culpables, etc.
Ejemplo: Estás viendo un jersey rojo. La REALIDAD es ese jersey rojo. Todo lo demas que pensemos, si sería más bonito de otro color, si es caro o barato etc. son juicios de valor que son diferentes de una persona a la otra .
Lo único que es real y verdadero es el color del jersey.
Con las personas sucede lo mismo. Eres lo que eres, todo lo demás son trampas subjetivas.
Aprende a reconocerte sin valorar si deberías ser más alto, más bajo, más guapo o más feo, más rico o más pobre, porque de lo contrario sólo conseguirás ser un fantasma de ti mismo encadenado a opiniones.