06/09/2026
Cuando empecé esta serie pensé que serían tres publicaciones. Pero ahora, ya no sé cuántas serán.
En esta tercera publicación aparecen referencias de las grandes epopeyas, principalmente al Mahābhārata y al Rāmāyaṇa, para observar cómo las mujeres participan en las discusiones sobre dharma, autoridad, renuncia y liberación.
Sulabhā en el Mahābhārata es una bhikṣukī, una mendicante que practica yoga y recorre el mundo en soledad. En su diálogo con Janaka, la discusión alcanza cuestiones sobre el cuerpo, el s**o, las categorías sociales y la posibilidad de alcanzar mokṣa. Su argumentación, vinculada al Sāṃkhya, cuestiona que las características corporales o sociales puedan determinar la naturaleza última del ser.
Draupadī, durante el juego de dados, formula una pregunta que pone en crisis la interpretación del dharma: si Yudhiṣṭhira ya se había perdido a sí mismo, ¿podía todavía apostarla a ella? Su intervención plantea una cuestión fundamental: ¿puede una acción ser dhármica simplemente porque una norma permite realizarla?
Sītā, desde otro contexto, permite observar las tensiones entre dharma, deber, virtud, poder y autonomía, así como las distintas interpretaciones que su figura ha recibido a lo largo de la tradición.
Lo que para mí resulta relevante es que las epopeyas forman parte del universo intelectual y religioso en el que se desarrollan las tradiciones del yoga. En ellas se discuten cuestiones que serán fundamentales también para el pensamiento yóguico: cómo actuar, cómo vivir conforme al dharma, qué relación existe entre acción y renuncia, qué es el conocimiento y cómo alcanzar la liberación.
Las mujeres no aparecen solo como receptoras de este orden, si no que preguntan, argumentan, interpretan el dharma, practican y, en algunos casos, reclaman autoridad espiritual.
Estudiar su presencia en la historia del yoga, también es preguntarse qué voces femeninas participaron en las discusiones sobre la vida, el conocimiento y la liberación que dieron forma a sus tradiciones.