09/09/2026
Lo que parece un volcán de bicarbonato y vinagre es, en realidad, una de las actividades más completas que puede hacer tu hijo.
Mientras observa cómo sube la espuma, su atención está al máximo. Mientras mezcla y vierte, su motricidad fina trabaja sola. Mientras espera que explote, está anticipando, formulando hipótesis, pensando como una pequeña científica.
Y cuando por fin erupciona: sorpresa, emoción, regulación. Todo en el mismo momento.
Las manos sucias de espuma, el olor del vinagre, la textura que cambia, el sonido del burbujeo. Cada sentido activado a la vez.
En logopedia además lo usamos para trabajar vocabulario, comprensión de órdenes, construcción de frases y narración secuenciada. Pero eso ya es otro nivel.
La próxima vez que tu hijo te pida "hacer un experimento", deja que lo haga. No es solo entretenimiento. Es desarrollo.