02/09/2026
Mil cosas. Así se llama el libro que me estoy leyendo ahora mismo y, sinceramente, también podría haber sido el título de lo que ha ocupado mi cabeza durante los últimos meses.
Este verano he disfrutado de mis vacaciones, he viajado y he hecho muchas cosas que me apetecían. Pero también ha sido, probablemente, el verano que menos he conseguido desconectar. Porque, aunque físicamente estaba donde tenía que estar, muchas veces mi cabeza estaba en otros sitios.
¿Sabéis esa sensación de estar disfrutando de algo y que, de repente, aparezca en tu mente una decisión pendiente, una conversación que tienes que tener o una de esas cosas que aún quedan por resolver? Pues así, con mil cosas dando vueltas.
Y la responsable de todo esto ha sido un proyecto que me hace muchísima ilusión: mis cuatro compañeras y yo hemos estado dando forma a nuestra propia consulta. Un proyecto precioso, pero que también ha venido acompañado de millones de decisiones, dudas, presupuestos, conversaciones y unos cuantos quebraderos de cabeza.
Ahora, después de muchos meses de “gestación”, la criatura ya ha nacido. Y aunque todavía queda mucho camino por delante, siento que empieza una etapa diferente, una en la que, poco a poco, podremos empezar a disfrutar más de lo construido y a soltar un poco toda esa tensión acumulada.
Y quería contaros esto porque, a veces, parece que las personas que nos dedicamos a la psicología tenemos que saber desconectar perfectamente, gestionar todas nuestras emociones y aplicar en nuestra vida todo lo que sabemos profesionalmente
Soy psicóloga y sé muchas cosas sobre cómo funciona nuestra mente, pero también soy humana. También tengo épocas en las que me cuesta desconectar, en las que mi cabeza va demasiado rápido y en las que estoy en un sitio mientras pienso en otros diez.
No se trata de conseguir tener siempre la mente en calma ni de estar permanentemente presentes. Quizá se trata de darnos cuenta de cuándo llevamos demasiado tiempo con mil cosas en la cabeza y empezar, poco a poco, a hacer espacio.
Y ahora creo que me toca empezar a disfrutar un poquito más de esta criatura que hemos creado. 🤍
Por cierto, recomendación de mi amiga Silvia Robles | marketing digital | publicidad