Nutrición Vive

Nutrición Vive Nutrición CLÍNICA, Nutrición ONCOLÓGICA, Sobrepeso Aprender a comer y adaptar tu alimentación a la enfermedad o a la actividad deportiva.

“Con la menopausia y el tratamiento hormonal se me ha puesto toda la grasa en la barriga. Ya no hay nada que hacer.”Eso ...
07/09/2026

“Con la menopausia y el tratamiento hormonal se me ha puesto toda la grasa en la barriga. Ya no hay nada que hacer.”

Eso es lo que muchas mujeres piensan.

Y también lo que muchas acaban aceptando.

Como si fuera inevitable.
Como si hubiera que resignarse.
Como si esa grasa abdominal fuera solo un tema estético.

Y no.

Sí se puede prevenir.
Sí se puede reducir.
Y sobre todo: sí se debe intentar.

Porque la grasa abdominal no solo cambia cómo te ves.

También se asocia a más inflamación, peor perfil cardiometabólico y más riesgo de enfermedad.

¿Es más difícil en menopausia? Sí.
¿Con tratamiento hormonal cuesta más? También.
¿Entonces no merece la pena? Al contrario.

Precisamente por eso hay que trabajarlo.

No desde la culpa.
No desde la obsesión.
No desde la dieta absurda de pasar hambre.

Sino con estrategia:

más fuerza y movimiento diario,
mejor control de lo que entra,
suficiente proteína,
más vegetales,
ajustar raciones,
y reducir esos “extras” que suman sin darte cuenta.

No necesitas hacerlo perfecto.

Necesitas dejar de pensar que “ya no se puede hacer nada”.

Porque sí se puede hacer mucho.

Y cuando entiendes qué está pasando y cómo intervenir, todo cambia.

Si quieres que te acompañe para trabajarlo contigo de forma personalizada, aquí tienes mis planes de acompañamiento nutricional:

👉 https://www.nutricionvive.com/empieza-tu-plan/

no podemos controlar nuestros genes, pero sí podemos influir en el entorno en el que trabajan.Tus genes también reciben ...
06/09/2026

no podemos controlar nuestros genes, pero sí podemos influir en el entorno en el que trabajan.

Tus genes también reciben mensajes.

Hay genes que actúan como auténticos guardianes de la célula.

Uno de los más conocidos es p53.

Su trabajo es importante: detectar daños, frenar células que no deberían seguir creciendo y activar mecanismos de reparación o eliminación cuando algo va mal.

Y aquí entra algo que muchas veces olvidamos:

👉 el estilo de vida también influye en el entorno celular.

Frutas y verduras rojas y violetas.
Crucíferas como el brócoli.
Ajo.
Ejercicio.

Todos ellos aportan compuestos bioactivos o estímulos metabólicos relacionados con mecanismos de protección celular.

En cambio, el escenario cambia cuando predominan:

sedentarismo,
alcohol,
carnes procesadas,
exceso de carne roja,
ultraprocesados y una alimentación de baja calidad.

Eso no significa que comer una galleta “apague” p53 ni que tomar brócoli “encienda” un gen anticáncer.

La biología no funciona así de simple.

Pero tampoco podemos ignorar que nuestros hábitos participan en procesos como inflamación, estrés oxidativo, reparación del ADN, metabolismo y control del crecimiento celular.

Y ahí está la diferencia entre vender alimentos milagro y hablar de nutrición basada en evidencia.

No se trata de buscar un alimento que cure.

Se trata de construir, día tras día, un entorno metabólico más favorable.

Porque en prevención y supervivencia oncológica, lo que haces de forma habitual importa mucho más que lo que haces un día suelto.

👉 Planes de acompañamiento nutricional:
https://www.nutricionvive.com/empieza-tu-plan/

“Si has tenido un cáncer hormonal, no tomes soja.”Todavía se sigue escuchando.En consultas.En farmacias.Incluso entre pr...
05/09/2026

“Si has tenido un cáncer hormonal, no tomes soja.”

Todavía se sigue escuchando.

En consultas.
En farmacias.
Incluso entre profesionales sanitarios.

Y el problema es que muchas veces ese consejo no nace de la evidencia actual.

Nace de una idea antigua que se ha ido repitiendo durante años.

La soja contiene isoflavonas, sí.

Pero eso no significa que comer tofu, edamame, bebida de soja o soja como alimento aumente el riesgo de cáncer.

Organismos de referencia internacional llevan tiempo revisando este tema.

Y el mensaje es bastante más claro de lo que muchas pacientes creen:

👉 el consumo de soja en forma de alimento no se asocia con un aumento del riesgo de cáncer.

Por eso es tan importante que los profesionales nos actualicemos.

Porque cuando falta formación específica o actualización, podemos transmitir mensajes erróneos que terminan haciendo que una paciente elimine alimentos sin necesidad.

Y durante un tratamiento oncológico ya hay suficientes restricciones, miedos y dudas como para añadir otras que no están justificadas.

La nutrición oncológica no debería basarse en:

“Siempre se ha dicho…”

Debería basarse en:

“¿Qué dice la evidencia que tenemos hoy?”

Y eso es precisamente lo que trabajo en consulta: separar el miedo de la evidencia y adaptar la alimentación al tratamiento y a cada paciente.

👉 Planes de acompañamiento nutricional:
https://www.nutricionvive.com/empieza-tu-plan/

No es solo pasar calor.Es despertarte a las 3 de la mañana empapada.Volverte a dormir.Despertarte otra vez.Y levantarte ...
04/09/2026

No es solo pasar calor.

Es despertarte a las 3 de la mañana empapada.

Volverte a dormir.

Despertarte otra vez.

Y levantarte al día siguiente como si no hubieras descansado.

Los sofocos son uno de los efectos que más me cuentan las mujeres que toman tamoxifeno, letrozol, anastrozol o exemestano.

Y muchas terminan pensando:

«Será el tratamiento. Tendré que aguantarlo.»

Pero una cosa es que el tratamiento pueda provocar sofocos.

Y otra muy distinta que no podamos hacer nada para intentar manejarlos mejor.

La hora de la cena, el alcohol, la cafeína, la temperatura de lo que comes, cómo estás cenando o incluso determinados alimentos pueden formar parte de lo que merece la pena revisar.

No existen alimentos mágicos.

Pero tampoco tienes por qué improvisar durante años.

Por eso preparé mi Guía de Nutrición durante el Tratamiento Hormonal: para que sepas qué comer, qué revisar y cómo adaptar tu alimentación a esta etapa.

👉 Puedes verla aquí:
https://www.nutricionvive.com/guias-nutricion-vive/

Porque tomar tratamiento hormonal es una cosa.

Sentir que tienes que resignarte a todos sus efectos es otra.

“Desde el tratamiento ya no tengo la fuerza de antes.”Esta frase la escucho muchísimo.Y casi nunca significa una sola co...
03/09/2026

“Desde el tratamiento ya no tengo la fuerza de antes.”

Esta frase la escucho muchísimo.

Y casi nunca significa una sola cosa.

Muchas veces la paciente se mueve menos porque está cansada.

Come menos porque tiene menos apetito.

Y sin darse cuenta también reduce la proteína.

El resultado es una combinación que pesa mucho:

menos movimiento + menos proteína = menos músculo, menos fuerza y más cansancio.

Y entonces empieza el círculo:

Me siento débil.
Me muevo menos.
Pierdo más músculo.
Cada vez me cuesta más hacer cosas normales.

Por eso en consulta no trabajamos solo “qué comer”.

Trabajamos cómo sostener el músculo durante el tratamiento.

Asegurar proteína suficiente.
Distribuirla bien a lo largo del día.
Introducir fuerza adaptada.
Revisar vitamina D, calcio y otros factores según cada caso.

No para obligarte a hacer más.

Para ayudarte a perder menos capacidad durante el proceso.

En mis planes de acompañamiento nutricional adapto la alimentación a tu tratamiento, tus síntomas, tu composición corporal y tus analíticas.

👉 https://www.nutricionvive.com/empieza-tu-plan/

Y si estás con tratamiento hormonal, en mis guías de Nutrición Vive tienes estrategias prácticas, menús y recomendaciones específicas para esta etapa:

👉 https://www.nutricionvive.com/guias-nutricion-vive/

No siempre necesitas acostumbrarte a sentirte más débil.
A veces necesitas proteger mejor tu músculo.

¿Has notado pérdida de fuerza desde que empezaste el tratamiento?

180 euros en dos meses.En cuatro botes distintos de colágeno.Y sin saber si le estaba haciendo algo.Así llegó Pilar a mi...
02/09/2026

180 euros en dos meses.
En cuatro botes distintos de colágeno.
Y sin saber si le estaba haciendo algo.
Así llegó Pilar a mi consulta hace unas semanas. 54 años. Cáncer de mama. Ocho meses con letrozol. Con la piel apagada, con dolor en manos, pies y rodillas al levantarse. Y con una bolsa de la farmacia llena de productos que le habían recomendado su cuñada, su vecina, la farmacéutica, la peluquera.
Y como Pilar, miles de mujeres.
Porque el colágeno se ha convertido en el suplemento más vendido, más recomendado y peor entendido de los últimos años.
¿Sirve para algo? ¿O es solo marketing muy bien hecho?
La respuesta honesta: sí sirve, pero solo si sabes elegir bien. Y solo si arreglas antes las cosas que de verdad marcan la diferencia.
Hoy en el podcast te cuento todo lo que necesitas saber antes de gastarte un euro más en colágeno.
Qué es realmente. Dónde se fabrica en tu cuerpo. Por qué en la menopausia se cae en picado (hasta un 30% en solo 5 años). Y por qué con letrozol o tamoxifeno el problema se acelera todavía más.
Repaso lo que dicen los estudios científicos más recientes sobre colágeno para la piel, para las articulaciones y para el hueso. Con dosis concretas. Con resultados reales. Sin exageraciones.
Y sobre todo, te doy las claves prácticas para elegir un colágeno que realmente pueda hacer algo por ti:
— Que sea HIDROLIZADO (esto es clave)
— Con peso molecular bajo (por debajo de 5 kDa)
— En dosis eficaz (mínimo 5 gramos al día)
— Combinado con vitamina C
— Y sin ingredientes que EVITAR con letrozol o tamoxifeno
Porque hay productos que llevan añadidos ingredientes hormonales o fitoestrogénicos concentrados (isoflavonas, trébol rojo, cimicífuga, DHEA) que en cáncer de mama requieren valoración por tu oncólogo. Y casi nadie te avisa.
Y termino con las 6 cosas que debes revisar en tu vida ANTES de gastar dinero en suplementos. Porque muchas veces con arreglar eso ya notas el cambio sin comprar nada.
📌 Nota importante: en mis guías tienes un capítulo entero dedicado a interacciones entre suplementos y tratamientos oncológicos, actualizado con la evidencia más reciente. Puedes verlas aquí 👉 https://nutricionvive.com/guia-tratamiento-hormonal/

Si estás pensando en tomar colágeno, o llevas meses tomándolo sin saber si te sirve, este episodio puede ahorrarte cientos de euros.
🎙️ Escúchalo aquí: https://open.spotify.com/episode/5BEpPOk3rhvsveJwaqMXU2?si=tqN5vPALSF6Zdby0mcXD3w

Y si quieres trabajar tu caso de forma personalizada, con un plan que combine alimentación, suplementación : Empieza tu plan de acompañamiento: https://www.nutricionvive.com/empieza-tu-plan/

“¿Puedo tomar creatina si estoy en tratamiento oncológico?”Es una pregunta que cada vez me hacen más.Y la respuesta no e...
01/09/2026

“¿Puedo tomar creatina si estoy en tratamiento oncológico?”

Es una pregunta que cada vez me hacen más.

Y la respuesta no es:

“Sí, porque es natural.”

Ni tampoco:

“No, porque estás en tratamiento.”

Hay que mirar el contexto.

A día de hoy, no se conocen interacciones directas entre la creatina y la hormonoterapia ni con la mayoría de las quimioterapias.

Eso significa que, en principio, no se ha visto que interfiera con tamoxifeno, letrozol, anastrozol, exemestano ni que reduzca la eficacia de la mayoría de los tratamientos de quimioterapia.

Pero eso no quiere decir que haya que pautarla a todo el mundo.

Antes hay que revisar:

La función renal.
La hidratación.
El tratamiento que recibe la paciente.
La masa muscular.
El nivel de actividad física.
Y, sobre todo, qué objetivo buscamos.

Porque tomar creatina “por si acaso” no tiene sentido.

Utilizarla cuando hay una indicación concreta, sí puede tenerlo.

En una paciente oncológica puede interesarnos especialmente cuando buscamos proteger músculo, mejorar la capacidad funcional o acompañar un programa de ejercicio de fuerza.

Pero primero hay que saber si encaja en su situación.

Eso es precisamente lo que hacemos en consulta.

No mirar un suplemento de forma aislada.

Mirar tratamiento + analíticas + síntomas + alimentación + ejercicio + composición corporal.

Si necesitas un plan adaptado a tu tratamiento y a tu situación concreta:

👉 https://www.nutricionvive.com/empieza-tu-plan/

¿Te han recomendado alguna vez creatina durante el tratamiento? ¿Te dijeron para qué?

«Desde que empecé con letrozol me duelen hasta las manos.»Eso me dijo una paciente en consulta.Primero fueron las manos....
31/08/2026

«Desde que empecé con letrozol me duelen hasta las manos.»

Eso me dijo una paciente en consulta.

Primero fueron las manos.
Después las rodillas.
Luego las caderas.

Así que empezó a hacer algo completamente lógico:

moverse menos para que le doliera menos.

Pero apareció otro problema.

Cada vez tenía menos fuerza.
Se cansaba más.
Y cosas que antes hacía sin pensar empezaban a costarle.

Porque cuando aparece dolor articular con el tratamiento hormonal, dejar de moverse puede parecer la solución… pero puede terminar formando parte del problema.

En consulta no buscamos una dieta milagrosa para quitar el dolor.

Trabajamos sobre lo que sí podíamos modificar:

💪 proteger su masa muscular
🥚 asegurar suficiente proteína
🏋️ introducir fuerza de forma progresiva
🦴 revisar calcio, vitamina D y salud ósea según su situación
🥗 adaptar la alimentación a esta nueva etapa

Porque tomar letrozol no significa que tengas que resignarte a pensar:

«Bueno, será así durante los próximos cinco años.»

El tratamiento no podemos cambiarlo desde nutrición.

La estrategia con la que acompañamos a tu cuerpo, sí.

Si estás tomando letrozol, anastrozol, exemestano o tamoxifeno y no sabes cómo adaptar tu alimentación:

📕 Guía de tratamiento hormonal

💜 Y si quieres que trabajemos tu caso de forma personalizada:

Planes de acompañamiento nutricional

¿Has notado dolor articular desde que empezaste el tratamiento hormonal?
Te leo en comentarios. 👇

«Liliana, todo me sabe a metal.»Y después vino la frase que realmente me preocupó:«Así que cada vez como menos.»Esto me ...
30/08/2026

«Liliana, todo me sabe a metal.»

Y después vino la frase que realmente me preocupó:

«Así que cada vez como menos.»

Esto me lo dijo una paciente en plena quimioterapia.

Había perdido las ganas de comer porque casi todo le sabía raro.
La carne le resultaba desagradable.
Algunos olores le daban náuseas.
Y cada comida empezaba a convertirse en una obligación.

El problema es que durante la quimioterapia comer cada vez menos no es un detalle menor.

Necesitas mantener energía.
Necesitas proteína.
Necesitas intentar proteger músculo.

Pero decirle a alguien:

«Tienes que comer»

cuando todo le sabe a metal sirve de bastante poco.

En consulta hicimos otra cosa.

Cambiamos sabores.
Probamos otras temperaturas.
Adaptamos texturas.
Buscamos fuentes de proteína que tolerara mejor.

Porque muchas veces el objetivo no es obligarte a comer lo mismo de siempre.

Es encontrar otra manera de alimentarte mientras dura ese síntoma.

Y esto es precisamente lo que trabajo con mis pacientes: adaptar la alimentación al tratamiento y a lo que está ocurriendo esa semana, no entregar un menú y esperar que funcione igual durante meses.

Si estás en quimioterapia y necesitas saber qué comer según los síntomas que van apareciendo:

📕 Guía de alimentación durante la quimioterapia:
Ver mis guías de Nutrición Vive

💜 Y si necesitas que adapte la alimentación a tu caso y acompañarte durante el tratamiento:
Ver mis planes de acompañamiento nutricional

¿A ti también te ha cambiado el sabor de los alimentos con la quimio?
Cuéntamelo en comentarios. 👇

“Antes abría cualquier bote de cristal. Ahora tengo que llamar a mi marido.”Esta frase me la dijo una mujer en consulta....
29/08/2026

“Antes abría cualquier bote de cristal. Ahora tengo que llamar a mi marido.”

Esta frase me la dijo una mujer en consulta.

Y no me habló de kilos.
Ni de una talla más.

Me habló de algo que le preocupaba mucho más:

sentía que estaba perdiendo fuerza.

Desde que empezó el tratamiento hormonal se encontraba diferente.

Menos fuerza.
Menos energía.
Más hambre a media mañana.

Pero seguía comiendo prácticamente igual que antes.

Y aquí está una de las cosas que muchas veces olvidamos:

tu cuerpo ha cambiado.

La caída de estrógenos —por la menopausia o provocada por determinados tratamientos— puede acompañarse de cambios en la composición corporal y la masa muscular.

Y seguir haciendo exactamente lo mismo que hacías antes puede no ser suficiente.

No se trata simplemente de comer menos.

A veces hay que aprender a comer de otra manera.

Proteger músculo.
Revisar la proteína.
Distribuir mejor las comidas.
Adaptar el ejercicio de fuerza.
Y hacerlo teniendo en cuenta el tratamiento que estás tomando.

Porque quizá el problema no sea que estés haciendo las cosas mal.

Quizá estás intentando cuidar un cuerpo que ha cambiado con las mismas herramientas de antes.

¿Desde que empezaste el tratamiento hormonal has notado menos fuerza?

Te leo en comentarios. 👇

Y si quieres saber cómo adaptar tu alimentación durante el tratamiento hormonal, tienes dos opciones:

📕 Guía de tratamiento hormonal:
Ver mis guías de Nutrición Vive

💜 Si prefieres que trabajemos tu caso juntas:
Planes de acompañamiento nutricional

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Sotrondio
33950

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