18/07/2026
🌞 ¿Os acordáis cuando no necesitábamos casi nada para ser felices en verano?
💤 Dormir hasta tarde... salvo el día que tu madre abría la puerta de la habitación con el temido: "Venga, levántate y acércate a por pan." Tú salías convencida de que era solo el pan y volvías carganda con cinco bolsas y más te valía no olvidarte las aceitunas 🫒.
🍦Ir a por una horchata o un granizado a la heladería, salir con la bici a las tres de la tarde, cuando el asfalto podía freír un huevo. Si se salía la cadena, te tocaba volver empujándola (o cargándola, porque eras incapaz de ponerla).
🤕 Las rodillas eran un mapa de Mercromina. Todos íbamos por ahí con las piernas naranja fosforito.
👙 Quedar a las tres y cuarto, recién terminada de comer, para ir a la piscina con las amigas. Ese bono de temporada que te compraban tus padres y alguna moneda suelta para un Flash. Salir del agua arrugada como una pasa y volver a casa solo para ducharte, cenar... el pisto de calabacilla, el gazpacho de mi madre, el bacalao con tomate o la ensalada de patata de mi abuela Carmen... y salir otra vez al parque hasta que alguien gritaba tu nombre desde el balcón.
🌞 Los domingos en la finca "Los Zacarías", celebrando el cumpleaños de algún primo con 60 personas, mientras las abuelas nos perseguían gritando: "¡No os metáis al agua todavía, que se os va a cortar la digestión!"
🌞 Me considero muy afortunada por los viajes que pude hacer con mis padres, por aquellos días de playa con mis hermanos... pero, si soy sincera, lo que más recuerdo son esos veranos interminables en los que no pasaba absolutamente nada... y, sin embargo, pasaba de todo.
Ahora vivimos preocupados por ofrecerles planazos todos los días de verano. Y quizá se nos olvida que los mejores recuerdos no suelen ser los que organizamos nosotros, sino los que ellos son capaces de inventar. Los veranos que más se recuerdan no son necesariamente los más caros, son aquellos en los que había tiempo para aburrirse, imaginar y vivir. ❤️
🌞 Cuéntame ese recuerdo de verano que nunca olvidarás y compártelo con ese amigo, primo o hermano con el que viviste aquellos veranos eternos.