30/07/2026
No todas las amistades que mantienes te hacen bien y reconocerlo también es una forma de cuidarte.
Hay amistades con las que te ríes, que te cuidan y a las que cuidas y hay otras de las que vuelves a casa sintiéndote más pequeñx, más cansadx o cuestionándote a ti mismx.
Aunque no siempre es evidente porque, a veces, la toxicidad se disfraza de confianza, de sinceridad o de un supuesto "es por tu bien". Pero una amistad sana no necesita hacerte daño para demostrarte cariño.
Una amistad no tiene que ser perfecta, habrá desacuerdos, errores y momentos difíciles.
Pero la diferencia está en que una relación sana permite hablar, reparar y crecer y una relación tóxica repite los mismos patrones una y otra vez, desgastando tu bienestar emocional.
Poner límites, tomar distancia o incluso terminar una amistad puede doler, pero eso no significa que estés haciendo algo malo.
Elegir la paz no es traicionar a nadie. Es dejar de traicionarte a ti.
No todas las personas que entran en tu vida están destinadas a quedarse. Algunas llegan para enseñarte el valor de elegirte a ti primero.