20/05/2026
Entre el acicalado, caricias mutuas, las más que necesarias siestas al solete y cotillear a los vecinos tras el cristal, se nos eternizan los montajes de escaparates. Está claro.
Pero ¡qué te puedo decir?!. Nosotros no metemos prisa a la felicidad de lo simple y al trabajo bien hecho.
Porque a veces, poquito a poco, todo sabe mejor...