08/10/2026
Tuve el placer de participar en la mesa redonda del IMAS en Alicante Gastronómica — "De la tierra a la mesa: hacia un futuro gastronómico sostenible y compartido" 🌱
Compartí mesa con Vanesa Bustos, cocinera de la Alianza de Cocineros de Slow Food, cuyo trabajo es admirable: recuperar saberes y variedades tradicionales a través del Arca del Gusto, en el fondo es, agroecología pura. Hablar con ella fue un recordatorio de que la ciencia, la nutrición y la cocina necesitan caminar juntas.
También con Paula Rubio, del Ministerio de Derechos Sociales y Consumo, que vino desde Madrid a contarnos de primera mano cómo avanza la normativa — y nos dejó una anécdota que resume muy bien el camino que queda por recorrer: niños en comedores escolares preguntando por qué cambian la carne por legumbres.
Queda trabajo, y queda pedagogía.
Por mi parte, llevé los datos: cuánto nos hemos alejado realmente de la dieta mediterránea — el ratio de proteína vegetal frente a animal, el consumo de fruta y verdura, el de legumbres, el peso de los ultraprocesados en nuestra dieta diaria — y los costes ocultos de lo barato: lo que no pagamos en la caja del súper, lo acabamos pagando después, en salud o en medio ambiente.
También hablamos de si comer sostenible es realmente más caro — spoiler: depende de qué estés midiendo.
Gracias al Instituto Mediterráneo de Alimentación Sostenible, y en especial a Elia y a Yolanda, por la invitación y por construir un espacio donde investigación, cocina y administración se sientan a la misma mesa.
Y gracias, cómo no, a Mª Dolores Raigón, cuyo trabajo lleva décadas tendiendo el puente entre la agroecología y la evidencia científica, y que ha sido la base de todo lo que pude defender en esa mesa.