25/06/2026
👉 En la odontología moderna, el éxito en el manejo de una caries profunda no se mide por cuánto tejido eliminamos, sino por cuánta estructura dental y vitalidad pulpar logramos conservar. El viejo dogma de remover absolutamente todo hasta encontrar un sustrato biológicamente "puro" ha quedado atrás para dar paso a la preservación biomimética.
Para intervenir con total seguridad, es fundamental dominar la diferenciación histopatológica y clínica de la dentina:
🔍 ¿Qué quitar y qué dejar en el fondo de la cavidad?
◽️ Dentina Necrótica y Contaminada (Infectada): Es la capa superficial, blanda, opaca y completamente desnaturalizada por la alta carga bacteriana. Debe ser removida en su totalidad.
◽️ Dentina Desmineralizada y Esclerótica (Afectada): Se encuentra en las zonas profundas. Aunque está desmineralizada y puede lucir pigmentada, conserva su matriz de colágeno, es rígida al tacto (genera el famoso "cric" clínico) y tiene un alto potencial de remineralización. ¡Puede y debe conservarse para proteger la pulpa!
◽️ Dentina Terciaria: Es la respuesta biológica defensiva del propio complejo dentino-pulpar, que segrega nuevo tejido para alejarse de la agresión externa.
🎯 La regla de oro: Consigue siempre un sellado periférico impecable (márgenes y unión amelodentinaria completamente sanos). Al sellar herméticamente con protocolos adhesivos modernos, las bacterias residuales del fondo quedan aisladas, pierden su virulencia y el proceso cariogénico se detiene por completo.