12/06/2026
A veces aparecen pensamientos que no buscamos: preocupaciones, imágenes o ideas que irrumpen en nuestra mente y generan malestar. Muchas personas creen que tenerlos significa que algo va mal, pero la realidad es que los pensamientos intrusivos forman parte del funcionamiento normal de la mente.
Lo que suele aumentar el sufrimiento no es el pensamiento en sí, sino la lucha constante contra él: analizarlo, intentar eliminarlo o buscar certezas una y otra vez.
Recuerda que un pensamiento no es un hecho, ni una predicción, ni una intención. Es simplemente un evento mental.
Aprender a observar estos pensamientos sin engancharse a ellos puede ayudar a reducir la ansiedad y recuperar sensación de control.
En terapia trabajamos para identificar estos patrones, comprender su función y desarrollar estrategias más saludables para relacionarnos con ellos.