18/10/2026
«Haz vida normal. Come de todo».
Una frase que muchos pacientes oncológicos escuchan después del diagnóstico.
Y entiendo la intención: tranquilizar, evitar restricciones innecesarias y transmitir normalidad.
Pero hay algo que me cuesta entender.
Si reconocemos la importancia de la nutrición para mejorar el rendimiento deportivo, cuidar el corazón o recuperarnos de una cirugía, ¿por qué durante un tratamiento oncológico a veces parece quedar en segundo plano?
No se trata de prohibir alimentos ni de buscar dietas milagrosas.
Se trata de entender que la alimentación puede influir en el estado nutricional, la masa muscular, la recuperación y el manejo de muchos efectos secundarios del tratamiento.
Y que las necesidades no son iguales para todos los pacientes ni en todas las fases de la enfermedad.
«Puedes comer de todo» puede ser un mensaje tranquilizador. Pero no debería sustituir una valoración nutricional individualizada.
💬 Me interesa conocer tu experiencia. ¿Qué recomendaciones nutricionales recibiste después del diagnóstico?