19/10/2026
🧠 ¿Y si tu intestino estuviera percibiendo como doloroso algo que normalmente no debería doler?
En algunos pacientes con síndrome de intestino irritable, el problema no está solo en qué comen o en cómo funciona el tránsito intestinal.
También puede existir : el intestino y el sistema nervioso responden de forma más intensa a estímulos habituales, como la distensión que se produce con los gases o el movimiento intestinal.
Por eso, una cantidad de gas que para otra persona apenas resulta perceptible puede provocar dolor, presión o una sensación de hinchazón mucho más intensa. Y eso no significa que “todo esté en tu cabeza”: hablamos de una alteración real en la forma en la que se procesan las señales procedentes del intestino.
En consulta, entender este mecanismo cambia el enfoque. No se trata únicamente de retirar alimentos, sino de valorar el patrón de síntomas, el tránsito intestinal, la alimentación, el descanso, el estrés y otros factores que pueden estar influyendo en esa sensibilidad.