03/05/2026
Bendecida 🙏✨
Hoy os tengo muy presentes a todas.
A las mamás que sostienen la mano de sus bebés.
A las que miran al cielo recordando ese positivo que no pudo ser.
A las que lo sueñan y esperan con el corazón vibrante.
Y hoy también quiero abrirme un poquito ♥️
Hace cinco años, mi médico de cabecera me dijo:
“Con tu desajuste, deberías plantearte la adopción”.
Hoy estoy embarazada de 22 semanas…
y tengo a mi lado a un terremoto de 17 meses.
Hablar desde aquí es hacerlo desde el privilegio, y soy muy consciente de ello.
Pero antes hubo casi tres años de espera (ya no lo llamo búsqueda).
Años con todas las fases: negación, tristeza, ira, humor como defensa, aceptación…
“Bueno… viajaremos más. Otra vida nos espera.”
Pero no era verdad.
Una vez me dijeron que yo ya era madre en mi corazón. Y que verdad… Solo intentaba que doliera menos.
Y entonces llegó la rabia.
Rabia de escuchar una sentencia tan limitante cuando había mucho más que explorar.
Rabia de saber, porque ya me dedicaba a esto, que no estaba bien enfocado.
Y también un pensamiento que no me soltaba:
“Otra mujer, en mi lugar, podría haberse roto en esa consulta.”
No respondí ese día. El n**o en la garganta pudo más.
Pero volví.
Volví con conocimiento, con fuerza… y con la certeza de que no estaba equivocada.
Su cara lo dijo todo, aunque su boca no. El ego pesa.
Y ahí se encendió algo en mí.
Ese fuego fue el que me hizo tomar de verdad las riendas de mi fertilidad.
Y también el que dio sentido a mi vocación.
Porque sí, yo ya trabajaba con hormonas y nutrición…
pero la fertilidad necesita ser acompañada desde otro lugar.
Desde la escucha, desde la raíz, incluso añadiria, desde la vivencia, desde la experiencia real.
De ahí nace Camino Fértil.
El programa y acompañamiento que a mí me hubiera gustado tener.
Si sientes que algo no encaja, no tienes que esperar para tener respuestas.
Aunque lleves poco tiempo, tu cuerpo ya te está dando información.
Si no estás encontrando claridad, si no sabes por donde seguir, si necesitas sentirte acompañada de verdad, escríbeme y lo vemos juntas 🤍