24/09/2024
Algo que me ha aportado muchos aprendizajes y que es una de las causas de nuestra "infelicidad", es estar desconectados de nuestro propósito de vida. Una de las cosas más difíciles, es darnos cuenta de cuándo nos hemos desconectado de nosotros mismos.
Esto, para mi, ha representado una herida que me ha obligado a aprender, a tomar consciencia, a tomar decisiones que me han desgarrado el alma, y es algo que veo una y otra vez en las terapias y en mi entorno.
Todo el mundo sabe que los trastornos del sistema nervioso son uno de los males de nuestra época. Esto hace que nos sintamos perdidos, sin rumbo. Pocos entienden que lo que nos paraliza es este estrés, esta preocupación constante por el dinero, por sentirnos aceptados, a la altura, por encajar. La frustración, el miedo, el sentirnos fracasados. Todas esas áreas donde nos dejamos arrastrar por las exigencias externas, por la presión del éxito, por esa constante comparación con lo que "deberíamos" ser.
Es como si, en lugar de vivir desde nuestro propio centro, nos perdiéramos en una carrera sin fin, buscando afuera lo que solo podemos encontrar adentro. Reconectar con uno mismo no es algo que sucede de un día para otro, y no siempre es sencillo. Pero cuando logramos hacer esa pausa, cuando nos permitimos simplemente estar, en el momento presente, nos damos cuenta de lo mucho que nos hemos exigido y de lo lejos que nos hemos ido de nuestra propia paz.
En esos momentos, lo que surge es un profundo deseo de volver a lo esencial, de valorar lo que realmente importa. Lo veo constantemente, en mí, en los demás. Y quizás, el mayor aprendizaje de todos es reconocer que esta reconexión es posible, siempre. Sin importar cuán lejos sintamos que nos hemos ido.
Mi trabajo, a parte de crecer yo, es ayudar a las personas en todos estos procesos.
Si te puedo ayudar, envíame un mensaje privado y nos ponemos a trabajar juntos.
Salud familia 🙏 🍀
Rubén Misa