05/06/2026
¿Qué son los impedines?
En la Región de Murcia y en otras zonas rurales de España es frecuente escuchar a los mayores hablar de los “impedines”, un término popular para referirse a unas manchas en la piel, sobre todo en la cara de los niños. Aunque pueda sonar a enfermedad misteriosa, en realidad no es nada grave.
Origen del término
La palabra impedines es un localismo dialectal usado en Cartagena y pueblos cercanos, también documentado en Castilla-La Mancha con variantes como impedín. Siempre hace referencia a alteraciones cutáneas: manchas blancas, costras leves o parches en la piel, a menudo relacionados con el clima.
¿A qué corresponde en medicina?
En la mayoría de los casos, lo que en la calle se llama impedines corresponde a la pitiriasis alba:
• Son manchas blanquecinas, más visibles en verano.
• Aparecen sobre todo en niños y adolescentes.
• No producen dolor ni apenas picor.
• No son hongos ni contagiosos.
En estas fechas de final de verano se aprecian todavía más porque la piel está bronceada por el sol, y el contraste con las zonas blanquecinas hace que resalten.
¿Por qué aparecen?
• Exposición solar intensa.
• Sequedad cutánea.
• Tendencia atópica (piel sensible).
• Falta de protección solar adecuada en la infancia.
¿Qué hacer?
La buena noticia es que no requieren tratamiento médico específico y suelen desaparecer con el tiempo. Para mejorar su aspecto se recomienda:
• Usar crema hidratante a diario.
• Aplicar protector solar siempre que haya exposición al sol.
• Evitar remedios caseros agresivos o productos irritantes.
⚠️ Atención: si las manchas aparecen en otras partes del cuerpo distintas a la cara, especialmente en manos, pies o zona ge***al, no hablamos de impedines. En esos casos conviene consultar al pediatra o al médico de familia para descartar otras enfermedades de la piel, como vitíligo, infecciones o problemas dermatológicos que requieren valoración médica.
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En resumen
Los impedines no son una enfermedad peligrosa, sino una forma popular de nombrar a las manchas blancas de la piel, frecuentes en la infancia. Son transitorias, no contagiosas y se notan especialmente en verano, cuando la piel se broncea y el contraste hace que se vean más. Solo hay que preocuparse si aparecen en otras zonas del cuerpo distintas a la cara: ahí sí conviene acudir al médico.