30/04/2012
La sociedad tiene una visión equivocada de los tatuajes y, lejos de ser un vínculo con las pandillas, representan una cultura sin prejuicios, de criterio amplio.
No hay edad, personas jovenes que buscan embellecer su cuerpo y también personas maduras que quieren hacer realidad un sueño del cual se privaron por temor a la reprobación de la sociedad.