01/09/2026
¿Tu hijo vuelve a la piscina cubierta este septiembre? Una rutina sencilla al salir del agua puede ayudar a cuidar sus oídos desde el primer día.
Después de cada baño, inclina suavemente su cabeza hacia ambos lados y seca únicamente la parte externa del oído con una toalla limpia. Evita introducir bastoncillos, dedos u otros objetos: pueden irritar la zona y empujar la humedad hacia dentro.
Si aparecen dolor, picor intenso, secreción o una sensación de oído taponado que persiste, conviene pedir valoración profesional. Pásate por la farmacia y cuéntanos qué notas para orientarte sobre el siguiente paso. ¿Ya tenéis preparada la bolsa de piscina?