11/10/2026
El futuro incierto y la joven revolución. Joven de tiempo y joven de discurso. Falta mirar a la tierra. Se defiende la educación, la sanidad, la vivienda, el no al rearme, los salarios, pero falta la tierra. Falta el tiempo propio y la libertad, también. Quizás este incendio de otoño se extienda más que los de verano y ardan las almas como ascuas de los jóvenes sin futuro. Podría alcanzar las Américas y contagiarse del reclamo por la soberania alimentaria y viajar en balsa hacia Asia, África y defender la lucha contra la desigualdad. Y todos los jóvenes unidos, quemar lo viejo en un solsticio abrasador que deje un mundo limpio y nuevo, que camine con la vida en el centro. Adelante, pequeños, el mundo os pertenece, escuchad a los ancianos.