15/06/2026
La herida de padre no duele donde crees.
Duele en el presente.
En cómo amas.
En cómo trabajas.
En cómo te tratas cuando nadie te ve.
Todos hemos buscado esa mirada en algún lugar equivocado.
La pregunta no es si lo hiciste.
La pregunta es si todavía lo estás haciendo sin saberlo.
Y aunque creas que ya lo superaste —
el cuerpo guarda lo que la mente olvida.
Esa tensión en los hombros.
Esa necesidad de demostrar.
Ese miedo a ocupar tu lugar.
No es tuyo.
Lo heredaste.
Porque tu padre tampoco fue encontrado por el suyo.
Ninguno de ellos supo cómo quedarse.
No porque no quisieran.
Sino porque nadie les enseñó.
Esta cadena puede terminar contigo.
Tal vez hoy la vida te está haciendo una pregunta importante:
¿Vas a seguir cargando una ausencia que no elegiste o vas a decidir a ser el primero/a en hacerlo diferente?
Comenta "Padre" 👇