25/09/2026
Hace un mes atravesó una desgracia a nuestra familia. Y creo que nunca más volveremos a ser la misma. Hace un mes que ya no estás y parece que tu partida fue ayer. No sé cuántos cafés se me enfriaron con la mirada perdida. Menos mal que la última vez que hablamos solos pude decirte lo mucho que te quería. Hoy me duelen tantas cosas. Me duele la ausencia del estado frente a nuestros jóvenes que se ahogan en una ansiedad interminable. Me duele la vida que tenías por delante, los sueños por cumplir, me duele el dolor de tus padres. Los observo y le pido a Dios y te pido a vos nos des fuerzas para vivir la vida con tu ausencia. Aún no sé si fue un accidente torpe o si fue tu decisión, pero no necesito respuestas, necesito saberte en paz con Dios. Desde que te fuiste tenía esta canción en mi cabeza, en bucle. A vos te gustaba comunicarte cantando así que decidí sacarla hacia afuera, cantarla para vos. Ya sé, es triste lo que te cuento, es triste la canción, pero no quiero que te atormentes con eso. Piensa que es normal por el amor que te tenemos. Que el tiempo nos enseñará a bailar, reír a vivir con ese dolor y sostenidos por tus lindos recuerdos. Piensa en la luz que prendiste en medio de tanta oscuridad, vos nos reconciliaste con Dios. Solo en Él hemos encontrado refugio y nuestro consuelo es que brilles, aunque sea en otros cielos, cerquita de Dios. Termino de escribirte y las campanas de la iglesia suenan sin parar, qué casualidad justo ahora, justo hoy. Te amo mi sobrinito hermoso, vuela libre, vuela alto. ❤️