23/03/2026
De la cabeza al corazón:
Hola de nuevo, mi nombre es Vanessa Torres, me certifiqué como Doula en febrero del 2025, ese año acompañé a 8 mujeres espléndidas y con cada una conocí distintos rincones de mi, con la fuerza y valentía de ver sus sombras, me permitieron ver las mias así, tomar sus manos y verlas a los ojos me enseñó a verme al espejo con el mismo amor que con el que las ví.
Cada experiencia fue un constante camino de nuevas posibilidades y perspectivas, y al verlas llenas de ellas mismas, sintiendo y experimentando su poder, la mayoria de ellas moviéndose con la libertad de exaltar la sabiduría de sus recuerdos, con el salvajismo y la se*******ad de sus miradas, con la fuerza con la que se forma un tornado y la sutileza de un pétalo de rosa convergiendo en el vértice de sus brazos, pude notar y confirmar de nuevo, lo mucho que necesitamos más mujeres como ellas, más intuicion y menos búsqueda, más silencio y menos ruido, más deseos y menos resignación, más de nosotras y menos de la sociedad, más unión y menos soledad, más círculos y menos individualidad, más cánticos y menos llantos, y así más Doulas y menos ego.
Ser Doula me regala la riqueza de la invisibilidad, la ternura de mi feminidad y el respeto por quienes vienen y van, la dualidad de observar desde lejos y participar en silencio, porque al final, esto no es algo que se pueda alimentar desde el ego y desde arriba mirar.
Hoy, expreso mi gratitud y reafirmo mi sentir, insisto en que lo que quiero construir va más allá de lo que quiere el montón, y me siento feliz con quienes toquen en la casa de mi corazón. Soy Doula y esto lo hago con amor y mientras menos me aplauden, se que mejor he hecho mi labor.