17/05/2026
El silencio no protege; lo que protege es el vínculo
Hablar de la prevención de ASI (Abuso Sexual Infantil) no es fácil, pero es urgente. Como psicoterapeuta, en mis recorridos por las comunidades me encuentro constantemente con una realidad dolorosa: muchas veces, las respuestas de los niños ante el trauma no son validadas, y por falta de comprensión, se les termina juzgando o castigando en lugar de protegerlos.
Hoy quiero recordarles algo vital: El niño no es el problema; el problema es el problema.
Cuando un niño sufre una situación de abuso, su identidad no queda definida por lo que le pasó. Su esencia sigue siendo la de un niño que necesita refugio, dignidad y amor. Si logramos separar la identidad de nuestros hijos del problema que los acecha, abrimos la brecha más importante de todas: la de un acompañamiento digno y seguro por parte de sus padres.
Proteger a la niñez no es solo evitar el peligro, es ser el lugar seguro al que siempre puedan regresar a contar su verdad, sabiendo que les vamos a creer.
Escuchemos con el corazón, validemos sus emociones y rompamos el silencio. Nuestros niños merecen crecer sin miedo.