07/09/2026
No siempre podremos saber lo que una persona está atravesando con solo mirarla.
Por eso, la prevención comienza estando presentes, prestando atención y creando un espacio donde pueda hablar sin sentirse juzgada.
Preguntar no es invadir.
Escuchar no significa tener todas las respuestas.
Escucha con calma, toma en serio lo que te dice y ayúdale a contactar apoyo profesional. Si existe un peligro inmediato, no dejes sola a la persona y busca atención de emergencia.
Y si eres tú quien está llevando su dolor en silencio: lo que estás sintiendo merece ser escuchado. Pedir ayuda no te convierte en una carga y no tienes que esperar a sentirte peor para hablar con alguien.
Miremos más allá de lo visible.
Preguntemos. Escuchemos. Acompañemos. 💛