31/07/2026
Existen amores que dejan de habitar el mismo tiempo, pero nunca el mismo universo.
Existen encuentros que no necesitan suceder todos los días para permanecer.
También existen presencias que cambian de forma, pero nunca dejan de acompañarnos.
Quizá por eso el cielo nos recuerda, una y otra vez, que existen cosas que no están hechas para medirse por la distancia, sino por la huella que dejan.
El sol y la luna rara vez comparten el mismo instante, y aun así uno siempre anuncia al otro, como si el universo supiera que algunas historias no terminan cuando dejan de verse.
Sólo aprenden otra manera de existir.
Me gusta pensar que los tatuajes también hacen eso.
Guardan aquello que el tiempo transforma, pero que el corazón se niega a olvidar.
Si esto te hizo sentido, podemos llevarlo a la piel.
Agenda abierta para proyectos con intención.
TRAZO · Arte y Tatuaje