19/02/2026
Solía sobrepensar todos todos los días, pensaba en lo que hacía mi pareja: cada mensaje de texto, cada tono de voz, cada pequeña cosa que decía.
Estaba constantemente buscando reafirmación: ¿Todavía me amas? ¿Estamos bien? ¿Hice algo mal?
Y no importaba cuántas veces me dijera que sí, nunca me sentía con lo suficiente.
La inseguridad, la ansiedad, los celos y la rumiación constante eran agotadores.
Yo era quien me hacía cargo de todo en la relación, pero no me sentía valorado ni visto de verdad.
Poco a poco me convertí en el *“chico bueno”:*
siempre cuidándome, siempre con miedo a ser juzgado o rechazado por ella.
Entonces un amigo me habló de ir a terapia!!
La verdad, fuí muy escéptico alminicio. Pensé: ¡¡Sí, claro, otro recurso más!!
Pero lo pensé muy bien, me tomó unos dias decidirme.
*—en unos minutos hice mi cita—* y, sorprendentemente, me ayudaron a entender mis detonantes de trauma.
De verdad que entender de dónde venían todos esos comportamientos ha sido de lo mejor que le ha pasado a mi vida.
Ahora estoy en un lugar completamente distinto.
Más tranquilo. Más consciente.
Realmente feliz, por primera vez en mucho tiempo logré sentirme bien, sentirme seguro, sentirme vivo.
--Testimonio de MAJO--