27/08/2026
Siento tanta tristeza en el corazón… Jamás imaginé que su ausencia dolería de esta manera.
Llegaste un día de Reyes magos a llenar nuestra casa de amor incondicional.
Siempre supe que las mascotas llegan a recordarnos cómo vivir en presencia. Quizá por eso permanecen con nosotros durante un tiempo que siempre termina pareciéndonos demasiado corto porque ellas sí saben vivir plenamente cada instante.
Gracias Cash*to! Por enseñarnos
a permitirnos sentir la tristeza, a no huir de ella, sino a transformarla en más amor por lo cotidiano, por los pequeños detalles, por las cosas simples.
Hoy comprendo que sentir esta tristeza también es sentirme profundamente viva. No para vivir con miedo ni obsesionada con que todo puede terminar, sino para recordar que cada instante importa y que vivir en plenitud es aprender a reconocer todas las bendiciones que ya existen en nuestra vida.
Cash*to dejaste espacios vacíos por toda la casa y dentro de nosotros. En cada uno de esos espacios se quedó un “Cash*to” de nuestra alegría: en tus paseos, en nuestras rutinas, en la forma en que nos cuidaba y en todos esos momentos que antes parecían cotidianos y que hoy sé que eran extraordinarios.
Su ausencia duele tanto porque su presencia fue inmensa.
Lo se, la muerte también forma parte de la vida. Y aunque jamás diría que amo haberlo perdido, sí amo profundamente todo lo que su partida me está mostrando: que la tristeza no es lo contrario del amor, sino una de sus formas más profundas que duele porque amamos y que ese amor no desaparece cuando alguien se va.
Gracias, Cash, por dejar tantos Cash*tos de amor y alegría en nuestra vida. Te amamos tantísimo ! 🤍🕊️