19/12/2015
Largas, naturales, curvadas, voluminosas, tupidas, arquitectónicas, postizas, como alas de mariposa, de dibujo japonés... Hablo de pestañas. La variedad de máscaras que te puedes encontrar en el mercado es enorme.
La máscara de pestañas es uno de los básicos que nunca pueden faltar en tu rutina de belleza, ya que es capaz de potenciar por sí sola cualquier mirada.
Es crucial qué efecto quieres darle a tus pestañas. Para ello debes ser lo más objetiva posible y mirarte bien al espejo. Puede que tus pestañas sean largas de forma natural, por lo que no necesitarás una máscara que añada longitud. A lo mejor lo que les falta es un poco de curvatura, o quizás sean muy voluminosas, pero cortas. Analiza bien tus pestañas y apuesta por una máscara que complemente su forma natural, añadiendo lo que les falte.
Para ello, la fórmula de la máscara es importante, pero el cepillo aplicador es la herramienta que te ayudará a trabajarlas hasta la perfección. Recuerda que la forma correcta de aplicarlo es de la raíz hasta las puntas, con un ligero movimiento de zigzag.