11/09/2026
Esta receta no es nuestra. Me la enseñó Don Beto Palma, de Úrsulo Galván, el pueblo aquí al lado.
Don Beto curaba con plantas, pero lo que más le importaba era enseñar. Que la gente supiera usarlas. Que el conocimiento no se acabara con él.
Falleció hace cinco años.
Su receta la fui ajustando con lo que aprendi en mis estudios de herbolaria en Bélgica: le bajé la cantidad de azúcar y alcohol, y trabajo con las plantas de nuestro solar.
Don Beto decía que se le podía agregar cualquier planta buena para la tos, así que esta es mi versión de lo que él me enseñó.
Y me enseñó algo más, que hoy nos parece lo más importante de todo: no basta con saber para qué sirve una planta. También hay que saber cuándo no usarla.
Un producto que sirve para todo y que cualquiera puede tomar no existe. Quien te diga lo contrario, o no lo sabe, o no te lo está contando todo.
Por eso, a partir de ahora, cada viernes voy a presentar uno de nuestros productos: qué es, para qué se ha usado, cómo se toma y cuándo mejor no.
Empezamos con el jarabe de jícara, uno de los que más nos piden y más usamos en casa.
Este jarabe empieza mucho antes de llegar al frasco. El árbol de jícara ya estaba aquí cuando llegamos. Las demás plantas las cuidamos, las cosechamos a mano y preparamos todo aquí, en nuestra casa en la Sierra de Santa Marta. Y todo lo hacemos sin agroquímicos.
Guarda esta publicación para cuando empiece la tos en casa… y ven por el tuyo. Como dice el dicho: un hombre prevenido… 😉
¿Conociste a Don Beto? ¿O tienes a alguien así en tu pueblo, que sabe de plantas? Me encanta saberlo…👇