28/03/2026
Hoy estoy triste solo por unos tenis.
Porque no eran solo unos tenis.
Eran los únicos que, en este momento de mi vida,
me hacían sentir cómoda, bonita… yo.
Después de ser mamá, vestirme se volvió raro.
Nada me gusta igual. Nada me queda igual.
Los tacones ya no iban en esta etapa.
Y esos tenis… eran mi lugar seguro.
Hoy se rompieron,
y aunque suene exagerado,
sentí que algo más se rompía conmigo.
Quizá para ti sea un vestido,
una bolsa o cualquier cosa
que te acompaña en tu maternidad
y te da confianza,
que te hace extrañar un poquito menos
a tu antigua versión.
Así que hoy…
lloramos solo por unos tenis. 🤍