16/05/2026
La quiescencia miometrial es la primera de las cuatro fases uterinas del embarazo y se define como el período de ausencia de contracciones que caracteriza al útero desde la fecundación hasta aproximadamente las 36 semanas de gestación en un embarazo normal.
1. Mecanismos biológicos
Durante esta etapa, existe una relajación activa del miometrio (músculo liso uterino) debido a los siguientes procesos moleculares:
Reducción de proteínas contráctiles: El miometrio pierde su fenotipo contráctil al disminuir la síntesis de proteínas asociadas a este proceso.
Baja expresión de receptores: Existe una escasa presencia de receptores para agentes que inducen contracciones, como la ocitocina y las prostaglandinas.
Desacoplamiento celular: Se reduce la expresión de las uniones intercelulares (conexinas), lo que impide que las células miometriales actúen de forma coordinada.
2. Mediadores de la quiescencia
El mantenimiento de este estado depende de diversos factores endocrinos y paracrinos:
Progesterona: Es un regulador fundamental que, a través de su receptor PRB, inhibe la síntesis de proteínas contráctiles y la formación de uniones intercelulares.
Óxido nítrico: Actúa como un potente relajador del músculo liso a través de la vía del GMPc.
Péptido natriurético tipo B (BNP): Producido por las membranas fetales, se encuentra en altas concentraciones durante la quiescencia y disminuye antes del inicio del parto.
Canales de Potasio (K+): Su activación hiperpolariza la célula miometrial, disminuyendo su capacidad de contraerse.
3. Relevancia clínica
Mantenimiento del embarazo: Es un proceso indispensable para permitir el desarrollo fetal hasta el término.
Estado del cuello uterino: Durante esta fase, el cuello uterino se mantiene firme y rígido.
Alteraciones: Si la quiescencia termina de forma anticipada, existe un alto riesgo de parto prematuro; por el contrario, si se prolonga excesivamente, puede dar lugar a un embarazo prolongado.
Fuente:
Carvajal Cabrera, J. A., & García Astudillo, K. F. (2024). Manual Obstetricia y Ginecología (15.ª ed.). Escuela de Medicina, Pontificia Universidad Católica de Chile.
⚠️ Aviso: El contenido de esta publicación tiene fines educativos y está basado en una fuente, no pretende ser un consenso. No debe ser utilizada para autodiagnóstico ni automedicación. Si usted no es un profesional sanitario, consulte siempre con un médico, obstetra u otro personal calificado antes de tomar decisiones relacionadas con su salud.