01/04/2026
PRONUNCIAMIENTO OFICIAL
El Colegio de Médicos del Estado de Colima manifiesta su más profundo pesar por el sensible fallecimiento de la estudiante de medicina Alondra N.
Este lamentable hecho, cuyas circunstancias aún no han sido plenamente esclarecidas por las autoridades competentes, representa una pérdida irreparable para su familia, la comunidad médica, académica y para la sociedad en su conjunto.
En este contexto, el Colegio toma en consideración la iniciativa presentada por la Presidenta de los Estados Unidos Mexicanos, Claudia Sheinbaum Pardo, consistente en la Ley General para Prevenir, Investigar, Sancionar y Reparar el Daño por el Delito de Feminicidio, la cual establece como principio fundamental que:
Toda muerte violenta de una mujer debe ser investigada desde el inicio bajo la hipótesis de feminicidio, con el fin de evitar omisiones, garantizar la debida diligencia y combatir la impunidad.
Asimismo, asegurar que todas las autoridades actúen bajo estándares uniformes de investigación con perspectiva de género.
En virtud de lo anterior, el Colegio de Médicos del Estado de Colima:
-Solicita respetuosamente que la investigación del fallecimiento de la estudiante se conduzca conforme a este principio, es decir, bajo el protocolo de feminicidio desde su inicio, garantizando una indagatoria exhaustiva, imparcial y con perspectiva de género.
-Exhorta a las autoridades a actuar con la máxima diligencia, transparencia y apego a los derechos humanos, evitando cualquier forma de revictimización.
-Expresa su solidaridad institucional con la familia, amistades y comunidad académica, reiterando su acompañamiento en la legítima exigencia de verdad y justicia.
El Colegio de Médicos del Estado de Colima reafirma su compromiso con la defensa de la vida, la dignidad humana y la construcción de entornos seguros para las mujeres, particularmente para quienes se encuentran en formación dentro del ámbito de la salud.
Finalmente, se hace un llamado al Gobierno del Estado de Colima, en todos sus niveles, a reconocer y atender la erradicación de las violencias como una prioridad de salud pública. Esto implica garantizar políticas públicas efectivas, mecanismos de prevención, atención integral a las víctimas y procesos de investigación con debida diligencia, perspectiva de género y enfoque de derechos humanos.
Atender las violencias que afectan tanto a mujeres como a hombres exige una respuesta institucional firme, coordinada y sostenida, que involucre a las autoridades, a la comunidad médica y a la sociedad en su conjunto, con el objetivo de prevenir, sancionar y erradicar todas las formas de violencia.