25/01/2026
Las mitocondrias dañadas juegan un papel central en el cáncer al alterar el metabolismo energético, promoviendo el estrés oxidativo y la apoptosis (muerte celular), según estudios destacados por Frontiers.
Aunque las mutaciones en el ADN mitocondrial son comunes, las células tumorales mantienen funciones metabólicas específicas (como el efecto Warburg) para sobrevivir y crecer.
Además, las células cancerosas a menudo evaden la destrucción "robando" mitocondrias sanas de células inmunitarias vecinas, facilitando la progresión tumoral, detalla National Cancer Institute.
Impacto de la disfunción: Mitocondrias defectuosas causan una acumulación de oxígeno y combustible sin utilizar, lo que genera daño celular, explica MedlinePlus.
Reprogramación Metabólica: Las células cancerosas no dependen solo de la glucólisis; utilizan mitocondrias disfuncionales para la producción de energía y la síntesis macromolecular, señala National Institutes of Health (NIH).
Vampirismo Mitocondrial: Las células tumorales usan nanotubos para succionar mitocondrias de células T (inmunitarias), lo que les otorga una ventaja de supervivencia, afirma National Cancer Institute.
Diana Terapéutica: Nuevos enfoques buscan atacar específicamente las mitocondrias de las células cancerosas, como la creación de fármacos que desmantelan su infraestructura energética, destacan ecancer y Frontiers.
Envejecimiento y Cáncer: La acumulación de mitocondrias dañadas debido a una menor mitofagia (eliminación de mitocondrias viejas) es un factor crítico en la tumorigénesis relacionada con la edad, según Oxford Academic.
Las mitocondrias, por lo tanto, no solo están dañadas, sino reprogramadas para fomentar el crecimiento incontrolado y la evasión del sistema inmune, convirtiéndolas en un objetivo clave para la terapia del cáncer.