09/09/2026
Quiero compartir que hoy recibí el Diploma de Especialización en Asesoramiento Genético y Genómica Clínica, impartido por la Universitat de València, con una carga académica de 300 horas de formación.
Para mí, esta formación tiene una relevancia especial porque fortalece dos áreas que cada vez están más estrechamente relacionadas: la medicina de precisión y la medicina metabólica.
Hoy sabemos que enfermedades como la obesidad, la diabetes, las dislipidemias, el hígado graso y muchos trastornos metabólicos no pueden entenderse únicamente a partir de parámetros clínicos o bioquímicos. En muchos casos, la variabilidad genética y genómica contribuye a explicar diferencias en susceptibilidad, presentación clínica, evolución y respuesta al tratamiento.
Incorporar herramientas de genética y genómica permite avanzar hacia una medicina que no se limite a tratar un diagnóstico, sino que busque comprender por qué una persona desarrolla una enfermedad, qué factores modifican su riesgo y qué estrategias pueden ser más adecuadas para ella.
En medicina metabólica, esta perspectiva resulta particularmente valiosa: ayuda a distinguir enfermedades comunes de condiciones monogénicas o poco frecuentes, reconocer fenotipos atípicos, interpretar antecedentes familiares y, cuando existe evidencia suficiente, incorporar información molecular a las decisiones clínicas.
La medicina de precisión no significa pedir estudios genéticos a todos los pacientes. Significa saber cuándo pueden aportar información verdaderamente útil, cómo interpretarlos y cómo comunicar adecuadamente sus implicaciones al paciente y a su familia.
Muy agradecido con la Universitat de València por esta experiencia formativa. Seguimos construyendo una práctica médica en la que la clínica, el metabolismo, la genética y la genómica puedan integrarse para ofrecer una atención cada vez más individualizada.
🧬 Esa integración es una de las bases de la medicina de precisión.