27/08/2026
Volver a clases no siempre se vive con emoción.
Para muchos niños, también puede venir acompañado de miedo, inseguridad, angustia o ansiedad… y es importante mirar eso con sensibilidad. 💛
A veces, cuando un niño dice “no quiero ir”, en realidad no está desafiando, ni manipulando, ni haciendo berrinche.
Muchas veces lo que realmente está diciendo es:
“ayúdame a sentirme seguro”.
La ansiedad en el regreso a clases puede verse en llanto, dolor de pancita, irritabilidad, necesidad de estar más cerca de mamá o papá, o dificultad para separarse.
Por eso, más que presionarlos, necesitamos acompañarlos.
Validar lo que sienten, anticiparles lo que pasará, crear rutinas, hacer despedidas amorosas y ayudarles primero a calmar su cuerpo, puede hacer una gran diferencia.
La meta no es quitarles por completo el miedo.
La meta es enseñarles que sí pueden atravesarlo, paso a paso, con nuestra presencia, amor y seguridad.
Porque un niño que se siente comprendido, acompañado y seguro…
también aprende a ser más valiente. 🌈