26/02/2019
La dosis hace el veneno, hoy vivimos en una sociedad que abusa de los .
El exceso de azúcar siempre es para nuestra . En nuestras manos está la salud de los niños y nuestras decisiones determinarán que crezcan de forma sana y saludable, siendo más fácil mantener esa salud a lo largo de su vida.
Ahora TODO contiene azúcar añadida, no es de extrañar tantos niños alterados y ansiosos, identifica todos los alimentos con azúcar que provees a tus hijos y eso te ayudará a entender porque tantas veces están apáticos o alterados.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) nos advierte del peligro que supone un consumo excesivo de azúcar. En el caso de los niños el consejo de la OMS es no sobrepasar los 37 gramos diarios (para una dieta de 1.750 calorías). Esto equivale más o menos a 7 cucharaditas de azúcar diarias.
Todo empieza con los cereales industriales, galletas o magdalenas del desayuno y el sándwich con zumo envasado que metemos en la mochila para el recreo. Que se suma a una lata de bebida carbonatada, licuados, algún pan dulce industrial para la cena y en ocasiones pizza, salchichas, hamburguesas y sus salsas, conservas o cualquier otro producto procesado que nos permite solucionar rápido una cena. Las prisas hacen que no nos fijemos en la cantidad de azúcar añadido que estamos sumando gratuitamente a la dieta de los más pequeños y pone en riesgo su salud. No se trata solo de caries y obesidad, sino de las enfermedades derivadas que -según la comunidad científica- van a provocar la primera generación de jóvenes con una esperanza de vida menor que sus padres por los malos hábitos alimentarios.
-El consumo excesivo de azúcar puede desencadenar en una enfermedad crónica como:
1. Aumento del colesterol y los triglicéridos.
2. Obesidad. La obesidad infantil es el principal problema que afecta a los niños de países desarrollados. De hecho, la OMS (Organización Mundial de la Salud) la declaró hace tiempo como epidemia entre la población mundial. La obesidad a su vez conlleva muchos otros trastornos, como los problemas de corazón.
3. Puede ocasionar diabetes, la segunda enfermedad crónica más común en la infancia.
4. No aporta ningún valor nutricional ya que carece de vitaminas y minerales, quita el hambre y reduce la ingesta de otros alimentos.
5. Sube la presión arterial. Esto, indudablemente, afecta directamente al corazón.
6. Puede provocar daño pancreático.
7. Favorece la aparición de caries dentales una de las principales causas de caries en niños cada vez más pequeños.
8. Hiperactividad, ansiedad y depresión.
9. Falta de concentración. Por lo tanto, causa también de bajo rendimiento escolar.
10. Enfermedades cardiacas.