10/05/2026
FELIZ DÍA DE LAS MADRES!!!!
Hoy quiero felicitar a todas las mamás.
Pero no desde la imagen perfecta que muchas veces nos enseñan, sino desde la verdad de todo lo que realmente implica convertirse en madre.
Ser mamá no solo transforma tu vida… te transforma por completo por dentro y por fuera.
Y muchas veces, antes de vivirlo, creemos que sabemos cómo será. Yo también lo pensé.
Antes de convertirme en mamá, tenía ideas muy claras sobre cómo educaría a un hijo. Creía que sabía lo que haría y cómo actuaría. Pensaba que sería más sencillo.
Pero la realidad fue muy distinta desde el embarazo.
Viví cambios emocionales intensos, miedo, cansancio, agruras, insomnio y náuseas durante todo el embarazo. Después llegó algo que nadie me explicó realmente: la depresión postparto.
Recuerdo sentirme completamente perdida.
Me desconocía.
Extrañaba mi vida anterior y no entendía por qué no sentía todo eso que las películas y las personas decían que debía sentir.
No sentía esa conexión instantánea de la que tanto hablan.
No sabía interpretar el llanto de mi hijo.
Sentía culpa, miedo y una enorme responsabilidad.
Vivía con angustia constante pensando que algo podía pasarle mientras dormía. Y claro que tenía miedo… porque dependía de mí una vida.
Durante mucho tiempo viví cansada emocionalmente, enojada conmigo misma y sintiendo que nada de lo que hacía era suficiente.
Quería ser una buena mamá mientras yo misma estaba perdida internamente.
¿Cómo enseñarle seguridad a un hijo cuando yo me sentía insegura?
¿Cómo enseñarle autoestima cuando yo no la tenía?
¿Cómo mostrarle un mundo bonito cuando yo misma no lograba verlo así?
Mientras intentaba criar a un pequeño, también estaba intentando encontrarme a mí misma.
Sanar heridas.
Aprender a vivir.
Crecer emocionalmente.
Fue entonces cuando empecé mi camino de trabajo interno y autoconocimiento. Poco a poco fui quitando capas de miedo, aprendiendo a escucharme, a comprenderme y a tratarme con más amor.
Y hoy, viendo hacia atrás, entiendo algo muy importante: crecí junto con mi hijo.
Pero ahora puedo disfrutar mucho más la maternidad porque ya no vivo desde el miedo constante.
Hoy le enseño más con mi ejemplo que con palabras.
Hoy me siento más segura de quién soy y de lo que quiero transmitirle.
Cada mamá tiene una historia distinta.
Cada maternidad se vive diferente.
Pero si hay algo que todas compartimos, es la enorme responsabilidad, entrega y amor que implica formar y cuidar una vida.
Por eso hoy quiero decirte algo: reconoce todo lo que has hecho.
No minimices tus esfuerzos.
No esperes a que alguien más valide lo que has vivido. Solo tú sabes cuántas veces seguiste adelante aun estando cansada, perdida o llena de miedo.
Ser mamá también tiene momentos hermosos, profundos y llenos de amor. Claro que vale la pena.
Pero también es importante hablar de la parte difícil, de lo que duele, de lo que cuesta y de todo lo que una mujer atraviesa en silencio.
Así que hoy, más que nunca, abrázate, valórate y aplaude tu camino.
Porque incluso en tus días más difíciles, seguiste intentando hacerlo lo mejor posible.
Feliz Día de las Madres. 🌷
Y felicidades por todo lo que has hecho, aprendido y superado para convertirte en la mamá que eres hoy.
“Y hoy, mi hijo ya sabe cuáles son los libros que me gustan…
y por primera vez eligió regalarme uno junto con flores, porque sabe cuánto me encantan. 🌻
Y creo que ahí entendí algo muy bonito de la maternidad: ellos también aprenden a amarnos observándonos.”