03/10/2026
Este texto va a ser largo, pero hoy quiero compartirlo porque creo que vale la pena.
No sé si alguien lee lo que escribo o ve los videos que comparto, pero voy a seguir haciéndolo. Porque si de todo lo que comparto algo puede hacer que una persona se cuestione, se motive, se atreva a hacer algo que lleva tiempo postergando o simplemente se sienta acompañada, para mí ya valió la pena.
Quizá sea un granito de arena, pero también creo que los cambios grandes empiezan así: con pequeños granitos de arena. ❤️
Hace un año hice un ejercicio que terminó enseñándome mucho más de lo que imaginaba: detenerme a mirar todo lo que había hecho durante ese año de mi vida.
Hoy, al cumplir 45, decidí volver a hacerlo.
Cuando cumplí 44 hice algo nuevo, me dediqué el tiempo de recordar todo lo que había hecho desde que empezó el año, me sorprendí de ver que mi año estaba siendo muy productivo y que estaba logrando varias cosas, y aún me faltaban 2 meses para terminar el año, así que me motivé para aprovecharlos.
Y pensé que sería una nueva manera de cumplir años.
Entonces tomé una hoja y escribí cosas que había estado postergando por mucho tiempo: por dinero, algunas por miedo y otras por falta de confianza en mí.
Pero no estaba dispuesta a seguir limitándome.
Dar-me cuenta de todo lo que había conseguido en menos de un año me dio seguridad y tomé la determinación de que sería una nueva persona.
Una persona que experimenta, se atreve, conoce y no posterga.
En mi lista puse cosas que tenía años deseando lograr y que sabía que esta ves podía lograr, no puse cosas que sabía que se lleva más de un año para conseguirlo.
Comencé a entender que cuando uno quiere, lo hace y, sobre todo, que todo es posible.
Antes de terminar el año ya había hecho dos cosas de mi lista y una que no había escrito, pero decidí hacer en los siguientes días.
Algunas de las cosas de la lista fueron: tomar algunas clases de pintura al óleo, (que no había hecho por dinero); hacerme el microblading (no lo hacía porque priorizaba otras cosas); meterme a natación para aprender a nadar (este lo postergaba por miedo); hacerme un tratamiento de belleza para consentirme, por mencionar algunas otras.
Y unas semanas después de mi cumpleaños, decidí sacar el pasaporte para mi hijo y para mí, ese no lo tenía contemplado cuando hice la lista.
Tenía el dinero para hacer el trámite, aunque no tenía planes ni dinero destinado para viajar en los próximos meses. Pero recordé que dicen que “para que se den, actúes y confíes”, así que lo hice con amor.
Otra cosa que realicé, sin tenerlo en mente, fue tomar el curso de velas, que también deseaba mucho.
Me invitaron a una clase gratis de entrenamiento de tochito bandera, y con esta nueva mentalidad y actitud acepté. Y me gustó.
A día de hoy llevo dos meses practicando ese deporte.
También estoy aprendiendo a hacer figuras con cemento, me hice de más plantas y, con ayuda de mi familia, se creó un jardín en la azotea.
Me mantuve haciendo ejercicio y terminé haciéndolo 6 días a la semana sin darme cuenta.
Y también me atreví a subir videos en esta página, algo que durante muchos años no me atreví a hacer.
Y al final, SI salí de viajeeee.
Recibí la invitación del papá de mi hijo para ir de vacaciones a Cuba, así que finalmente usé el pasaporte que había sacado.
Y sé que hice muchas cosas más, pero estas son algunas de las más significativas para mí.
Realizar este ejercicio de darme el tiempo de ver lo que hice de los 43 a los 44 me motivó y me dio seguridad.
Hoy estoy nuevamente volteando atrás. Y hacer esta recapitulación de los 44 a los 45 me vuelve a dar esa seguridad de querer hacer más cosas, seguir avanzando y seguir creando.
Y confirmé muchas cosas:
1. Uno puede cambiar su vida el día que realmente lo decida.
2. No existe el “no puedo”; muchas veces es “no quiero”, “me da miedo” o “no me atrevo”.
Porque muchas veces sí podía hacerlo, pero yo misma me limitaba. Mi mente limitante no me dejaba actuar.
3. Estoy creando la vida que deseo día a día.
En el momento que me hice responsable de mi y dejé de esperar que las cosas llegaran o esperar el momento perfecto, empecé a vivir lo que deseaba.
4. Cambiar la historia que me contaba y crear una nueva, definitivamente funciona.
5. Me di cuenta que tenía que dejar de soñar y era momento de actuar.
Yo vivía en la mente, pensando en todo lo que quería hacer, pasaba horas y días pensando marinado, pero no actuaba, y cuando decidí dejar de perder el tiempo en solo soñar, y realmente vivirlo, comencé a actuar y ha sido maravilloso.
Hoy ya no le pido a la vida tantas cosas.
Sé que de mí depende crear muchas de las cosas que quiero vivir.
Y… a Dios… solo puedo darle gracias.
Gracias por cada día, por mi vida y por todas las bendiciones.
Porque hoy entiendo que no se trata solamente de pedir que mi vida cambie, sino de hacer mi parte para crear la vida que quiero vivir.
Así que hoy solo puedo decir:
Gracias Dios, por otro año más de vida.
Gracias a la vida porque me ofrece la oportunidad de vivir experiencias, aprender, equivocarme, cambiar y disfrutar.
Y me agradezco a mí.
Por no rendirme.
Por seguir trabajando en mí.
Por cuestionarme.
Por atreverme.
Por levantarme cada vez que ha sido necesario.
Por seguir intentando construir una vida más plena.
Ahora toca hacer una nueva lista para cumplir durante este siguiente año a los 46.
🥳🎉🥰
Y hay algo que desde hace tiempo he dicho:
Si hoy fuera mi último día de vida, puedo morir en paz.
No porque haya hecho todo lo que quería hacer, ni porque mi vida sea perfecta.
Sino porque me siento satisfecha cada día y satisfecha con la persona en la que me estoy convirtiendo.
Y si no llegara a los 46, sé que el día que terminara mi vida, sentiría ese mismo sentir:
que me voy feliz.
Y no es ver negativo en pensar que no llegue a los 46.
Es entender que todo puede pasar.
No sabemos cuánto tiempo tenemos.
Y por eso hoy quiero vivir queriendo disfrutar.
Quiero experimentar.
Quiero aprender.
Quiero atreverme.
Quiero equivocarme.
Quiero seguir creciendo.
Quiero seguir creando.
Porque hoy entiendo que la vida no se trata de esperar a que llegue el momento perfecto, sino de hacer algo con el momento que tenemos.
Y si algo me ha enseñado hacer estas listas es que cuando dejo de esperar y empiezo a actuar, mi vida comienza a cambiar.
Ahora sí…
¡Felicidades a mí! 🥳🎉 Y hoy, después de mirar todo lo que he vivido, aprendido y creado, solo puedo decir:
Brindo por mí. 🥂
Por la mujer que fui, por la que soy y por la que sigo construyendo.
Porque también he aprendido que la espiritualidad no tiene que ser siempre seria, profunda o solemne. También puede ser disfrutar, reír, celebrar, brindar y agradecer estar aquí.
Así que hoy…
brindo por la vida, por lo vivido, por lo aprendido, por lo que viene y, sobre todo, brindo por mí. ❤️
¡Feliz cumpleaños 45 a mí! 🥂🎂🥳
Ahora…
¡A hacer la lista para los 46! 🎉