17/09/2026
En uno de sus interesantes, educativos y útiles artículos, Jeff Foster, escritor y orador público inglés, escribió:
“CUANDO NOS ENFOCAMOS en aquello que nuestra pareja, familiares, amig@s y demás persona no tienen, cuando prestamos toda nuestra atención a eso que todavía hace falta en nuestras relaciones, en lo que aún no se logra; CUANDO NOS FIJAMOS EN NUESTRAS FALLAS, en lo que ‘DEBERÍA’ SER EN ESTE MOMENTO, provocamos que nuestra satisfacción dependa de que las demás personas cambien y entramos en una especie de guerra, a veces sutil y a veces no tan sutil… ¡Ahora resulta que LOS DEMÁS son l@s responsables de nuestra felicidad!
CUANDO ASÍ PENSAMOS Y ACTUAMOS nos expresamos desde un estado de limitación, desde un estado de insatisfacción, desde un estado de tensión y muy poca libertad, y no desde la profunda paz que SOMOS… En realidad, cuando no aceptamos a l@s demás tal como son, no estamos queriendo a las personas que se encuentran frente a nosotr@s, lo que queremos es una imagen, una persona ideal… Entonces, creamos una tensión (una brecha) entre quién es esa persona y quién no es, y nuestra alegría está ubicada en el futuro, o por lo menos así es como lo sentimos.
CUANDO PENSAMOS Y ACTUAMOS CON DESARMONÍA, nos sentimos desconectad@s y con el anhelo de conectarnos de nuevo, con el tiempo… Sentimos que verdaderamente no nos podemos volver a conectar a menos que ALGO EXTERNO A NOSOTR@S cambie… Culpamos A LO DEMÁS por nuestra falta de conexión... Y desde nuestro sentido limitado, de culpa, de decepción, de frustración e incluso de enojo, ¡esperamos a que se dé algún tipo de cura o transformación!
Sin embargo, nada ni nadie cambia porque nosotr@s queramos que cambie…
¿Alguna vez hemos cambiado nosotr@s cuando alguien intentó cambiarnos?
¿Qué no acaso nos sentimos manipulad@s o ignorad@s?
¿Podríamos lograr convivir con LO Y LOS DEMÁS tal y como son en este momento?
¿Podríamos OLVIDAR EL FUTURO, Y LA ESPERANZA, tan sólo por un momento? Y desde ese sitio de profunda conexión, desde ese estado de alegría y claridad ¿podríamos expresar nuestra verdad, no con la intención de que cambien, sino de expresar un poco mejor cómo nos sentimos?
¿Podríamos escuchar sin prejuicios y dejar de lado la 'historia’ de los demás acerca de su relación (las exigencias, las expectativas, el pasado, las 'reglas’) y simplemente relacionarnos, aquí y ahora, como iguales?
CUANDO L@S DEMÁS SE SIENTEN MÁS CONECTAD@S CON NOSOTR@S, cuando se sienten escuchad@s, a salvo; cuando nuestra relación se basa en el momento presente, cuando sentimos la libertad de expresar nuestra verdad, cuando todas las imágenes se desvanecen, cuando nuestro enfoque no está en aquello que hace falta o en lo que se ha perdido, sino en lo que está presente justo en este momento, ¿acaso sentimos la necesidad de que algo o alguien cambie? ¿Necesitamos acaso algún futuro?
¿Independientemente de que nos quedemos o que nos vayamos el día de mañana, independientemente de que lo y l@s demás cambien o no, podríamos estar en paz con las cosas y las personas tal y como son y vivir desde ahí?
ESTA ACTITUD, FORMA DE PENSAR Y DE ACTUAR NO ES PASIVIDAD, sino una conexión profunda con la vida. Es la fuente de toda acción clara, inteligente y creativa, es el sitio en donde surgen todas las decisiones… Tal vez no necesitemos esperar a que se dé un cambio el día de mañana para que podamos conectarnos en este momento. Tal vez el cambio se dé no a través de la fuerza o de la presión, sino por el hecho de permitirlo desde un Ahora profundamente conectado y alineado… Quizás así dejemos de convivir en un sueño y empecemos a hacerlo en este mismo momento.”
Saludos y bendiciones… Juan E.