24/05/2026
En la página Web EL RINCÓN DE LA PSICOLOGÍA se publicó un interesante artículo, hace años, en el que dice:
“Tod@s tenemos un PASADO. Y lo queramos o no, este NOS CONDICIONA… Es imposible olvidar quiénes hemos sido y qué hemos hecho. Decir lo contrario sería mentirnos a nosotr@s mism@s o asumir una postura ingenua. No obstante, hay quienes utilizan su pasado como una FUENTE DE SABIDURÍA, para no volver a cometer los mismos errores. Y hay quienes siguen atados emocionalmente al pasado, personas que no logran avanzar porque arrastran un fardo demasiado pesado en el que se entremezclan la CULPA Y EL RESENTIMIENTO. En ese fardo se esconden situaciones que NO HEMOS PROCESADO EMOCIONALMENTE y continúan haciéndonos daño, generando inseguridad o miedo. Sin embargo, no las podemos soltar si no sabemos qué estamos agarrados a ellas. Por eso, de vez en cuando es necesario mirar al pasado para descubrir respuestas que expliquen nuestro presente.
¿Cómo saber si aún estamos atado al pasado?
Existen algunos signos que indican que aún estamos atados emocionalmente a un pasado negativo, que nos impide continuar y aprovechar al máximo las oportunidades que nos brinda el presente, como el NO QUEREMOS HABLAR DE LA SITUACIÓN, o hablar de ella distorsionando los hechos a nuestro favor… Cuando hemos ACEPTADO una situación, no tenemos problemas para volver sobre nuestros pasos y hablar de ella, tanto de los aspectos positivos como de los negativos… Cuando algo forma parte de nuestro pasado y lo hemos aceptado plenamente, lo abordamos con naturalidad. Sin embargo, cuando NOS NEGAMOS a hablar de un tema o cuando hablamos de él y lo manipulamos a nuestro favor, es porque este continúa molestándonos o haciéndonos daño de alguna manera, es un signo de que no hemos podido pasar la página e integrar esa vivencia en nuestra historia.
SEGUIMOS ATADOS AL PASADO, cuando experimentamos sentimientos negativos que no tienen explicación. A veces, aunque todo esté bien en nuestro mundo, experimentamos vagos sentimientos de dolor, resentimiento o culpa. Esas sensaciones no provienen del presente, no podemos encontrar algo que las origine en el "aquí y ahora" simplemente porque vienen directamente del pasado, de una situación que aún nos está dañando y que no hemos resuelto del todo. Recordemos que el hecho de que sepultemos una experiencia, no significa que no haya existido y mucho menos que deje de causar dolor… Cubrir la herida con una venda hará que no la veamos, pero NO DOLERÁ MENOS.
Otra señal de que vivimos aferrados al pasado, es cuando reprimimos o manipulamos las emociones. Uno de los signos de alarma de que no hemos hecho las paces con nuestro pasado llega de la mano de la REPRESIÓN O MANIPULACIÓN DE LAS EMOCIONES. Por ejemplo, cuando una persona querida nos abandona y ACEPTAMOS LA PÉRDIDA, logramos recordar viejos momentos con una mezcla de tristeza, alegría y nostalgia. Dejamos de resistirnos al recuerdo porque somos capaces de manejarlo… Sin embargo, cuando sucede que reprimimos las emociones y los recuerdos porque estos nos resultan demasiado dolorosos, significa que aún no hemos aceptado emocionalmente lo que ha sucedido.
Muchas veces, cuando seguimos aferrados al pasado, no podemos CONTROLAR NUESTROS IMPULSOS. Los impulsos provienen, básicamente, de nuestras emociones. Cuando reprimimos nuestras EMOCIONES Y SENTIMIENTOS, éstas salen a la superficie como impulsos. Por eso, si siempre estamos irritables, si nos sentimos ansios@s y la ira explota con facilidad, es probable que necesitemos resolver asuntos pendientes de nuestro pasado… Recordemos que para ejercer un buen autocontrol sobre nuestros impulsos, necesitamos ESTAR EN PAZ CON NOSOTR@S MISM@S.
Sucede también que, cuando estamos inconscientemente atrapad@s en el pasado, NOS SENTIMOS LIMITAD@S, sin saber por qué. Se trata de una sensación que tod@s hemos experimentado en alguna ocasión, una sensación que NOS IMPIDE dar lo mejor de nosotr@s mism@s, pero para la cual no encontramos ninguna explicación lógica. En esos casos, suele tratarse de un TRAUMA que eliminamos de nuestra mente consciente pero que continúa determinando nuestra vida desde el inconsciente… LOS MIEDOS IRRACIONALES, las creencias limitantes y las excusas para no crecer pueden tener su origen en una experiencia pasada que nos ha marcado emocionalmente y que no hemos sido capaces de procesar.
Comúnmente, cuando REPETIMOS LOS MISMOS ERRORES CONTINUAMENTE, significa que seguimos atrapados en el pasado. Se dice que el hombre y la mujer son los únicos animales que chocan dos veces contra la misma piedra. Y es cierto, pero cuando chocamos varias veces con la misma piedra, es hora de preguntarse qué estamos haciendo mal. Cuando nos vemos envuelt@s en patrones de comportamiento recurrentes que noss hacen cometer una y otra vez los mismos errores, lo que SUELE PASAR es que NOS ESTAMOS CASTIGANDO por una experiencia del pasado que no hemos asumido, obligándonos a vivir continuamente la misma situación… Toda experiencia encierra aspectos cognitivos y emocionales. Somos muy buen@s racionalizando, pero muy mal@s aceptando las emociones, por eso, podemos comprender determinadas decisiones y comportamientos, pero no logramos aceptarlos emocionalmente. Sin embargo, hasta que no aceptemos emocionalmente esas situaciones no lograremos pasar la página “.
Saludos y bendiciones... Juan E.