12/08/2026
El domingo me robaron mi bicicleta, junto con la de mi esposo, en el Hotel HMB, ubicado en Av. Niños Héroes #125, en el Centro.
Quizá para muchas personas sea solo una bicicleta. Y siendo sincera, tampoco era una bicicleta costosa. Pero para mí nunca se trató de cuánto valía, sino de todo lo que significaba.
La compré a los 18 años con mi primer salario. Fue una de mis primeras compras y con ella, incluso aprendí a andar en bicicleta.
Han pasado 14 años desde entonces y esa bicicleta me acompañó durante muchísimas etapas de mi vida. La utilizaba para hacer traslados cortos, para moverme de un lugar a otro y actualmente, era mi medio de transporte para ir y venir de la escuela. También formaba parte de mis momentos de recreación: salir a andar, recorrer la ciudad o simplemente ir a la Vía Recreativa.
Por eso, aunque sé que una bicicleta se puede reemplazar, lo que duele no es el precio. Es perder un objeto que durante 14 años estuvo presente en mi vida y que terminó guardando tantos recuerdos.
Supongo que eso también es el apego, entender que el valor de algo no siempre está en lo que cuesta, sino en todo lo que significa para nosotros.
Comparto esto también para que quienes transiten por esa zona tengan mucho cuidado con sus pertenencias. Hoy fueron nuestras bicicletas, pero podría ser cualquier cosa de alguien más.
No tengo fotos recientes de ella. La única que encontré es esta, tomada en el 2014. 💕🌸