27/08/2026
El dolor en el cuello o la espalda baja no siempre aparece de un momento a otro. Puede desarrollarse por sobrecarga, posturas mantenidas, movimientos repetitivos o una recuperación insuficiente.
La rigidez, la dificultad para moverte, el hormigueo o el dolor que se extiende hacia brazos o piernas son señales que merecen atención.
Una valoración profesional permite identificar el origen de la molestia y establecer un plan adecuado para recuperar tu movilidad.
No normalices el dolor. Agenda una valoración en Bioevolution.