18/08/2021
La relación entre tu mandíbula y va**na ES REAL, comparten origen embriológico.
La anatomía de la mandíbula y suelo pélvico son similares, los estímulos que los activan y relajan también.
Son dos bocas y canales de poder, a través de ambas nos manifestamos con emociones, palabras, poder, fluidos.
Cuando tenemos estrés, alguna preocupación o tensión, solemos tender a apretar la mandíbula y suelo pélvico a la vez, solo que no somos conscientes de esto.
HAGAMOS UN EJERCICIO.
Acostadas o sentadas entreguemos todo nuestro peso en el piso respirando profundo como si lleváramos el aire al vientre un par de veces. Estemos atentas que nuestras nalgas y nuestro suelo pélvico esten disponibles, livianos, sueltos.
Ahora relajemos la mandíbula solo la soltamos y dejamos y dejamos que caiga por su propio peso, dejamos que la lengua ocupe todo el espacio que requiera dentro de la boca, relajando a tal nivel que se perciba la humedad en la comisura de los labios.
Así como estamos percibamos la cavidad va**nal y la v***a e imaginemos que podemos hacer lo mismo. Mientras más relajamos la mandíbula, más se abre nuestra va**na.
EL CUERPO SE MODIFICA Y LA RELAJACIÓN NOS CONECTA CON NUESTRO PROPIO PLACER.
*la risa ayuda y besarte también 🤭😍