28/05/2026
Cambiar duele, incluso cuando el cambio significa crecer. 🌱
A lo largo de la vida, no solo nos despedimos de personas o etapas; también nos despedimos de las versiones de nuestro propio cuerpo.
Niñez: Cuando dejamos la fragilidad y la inocencia de las formas infantiles.
Adolescencia: La tormenta de hormonas y un cuerpo que cambia sin pedir permiso.
Adultez: La presión de la productividad, el desgaste y la adaptación a un ritmo diferente.
Vejez: El reencuentro con la vulnerabilidad, la aceptación del paso del tiempo y las marcas de la experiencia.
Cada etapa trae consigo un duelo corporal que pocas veces nos permitimos llorar o entender.
¿Te cuesta aceptar el cuerpo que tienes hoy? En mis asesorías personales te ofrezco un espacio seguro y sin juicios para vivir este proceso, abrazar tus cambios y reconciliarte con tu templo. 🤍 Envíame un DM y platicamos.