07/08/2026
El domingo por la noche mi maestra tenía apenas dos años. ❤️
Estaba jugando con mi hija Victoria cuando me llamaron para valorar a una niña con un fuerte dolor abdominal.
Le dije:
“Ahorita regreso, bebé. Voy a ver a una niña que le duele mucho su pancita.”
Esperaba un abrazo para que no me fuera o un “no te vayas”. En cambio, me dijo con apuro
”¡Córrele, papá!” La niña duele panza
Fue una frase muy sencilla, pero significó mucho para mí.
En los últimos meses, entre el trabajo y los retos personales, hubo momentos en los que sentí que mi vocación se iba desgastando. A veces uno olvida por qué eligió este camino.
El domingo , sin saberlo, Victoria me lo recordó.
Me hizo entender que ayudar a un niño también es una forma de amar a mi propia familia. Que cada vez que salgo corriendo a una urgencia, hay alguien que confía en que haré lo mejor por otro pequeño.
Ojalá algún día ella comprenda cuánto me enseñó con esas tres palabras.
Gracias, hija, por recordarme por qué elegí ser pediatra.
Y gracias a todos los padres que, cuando ponen en nuestras manos la salud de sus hijos, nos permiten formar parte de algo tan importante.
❤️ ”¡Córrele, papá!”
Una frase que voy a guardar para siempre
Gracias 🙏 Vicky